C.N. Toledo.- No siempre una mayor inversión comporta una reducción significativa en las listas de espera, lo que no quiere decir que no deba seguir haciéndose aquélla. Así se ha puesto de manifiesto en las Jornadas Internacionales que, convocadas por la Fundación para la Investigación Sanitaria en Castilla-La Mancha (FISCAM), se han celebrado en Toledo los días 6 y 7 de marzo. Además, los participantes en las mismas señalaron que la solución también pasa por un cambio de cultura, pues el origen de las listas deba buscarse en el deseo de dar una repuesta rápida, adecuada y en plazo a la presión de la demanda de los ciudadanos.

Por otro lado, los ponentes han concluido que las listas de espera son un problema tan complejo que sólo puede abordarse de una forma integral por parte de quienes están implicados en la asistencia, desde los gestores a los clínicos.

Según ha señalado a EL MEDICO INTERACTIVO Pilar Polo, directora de la FISCAM, con la convocatoria se había pretendido crear el mejor entorno para la difusión de la Ley de Garantías de Castilla-La Mancha, así como para conocer qué está pasando y qué se está haciendo en otros lugares. El motivo de esta convocatoria, en la que también ha participado la European Health Management Association (EHMA), ha sido la reciente aprobación de la Ley de Garantías de Respuesta en la Atención Sanitaria Especializada en Castilla La Mancha, que fue presentada en el acto final de las Jornadas.

Para llegar al fondo del problema, en las mesas de ponentes siempre se ha contado con un clínico y con un gestor, pues "según dijo- son distintas las dificultades que tienen uno y otro a la hora de afrontar las listas de espera, como pudo constatarse en las exposiciones que se refirieron a las dificultades que tienen los clínicos para explicar a los pacientes la variabilidad de la práctica asistencial.

En cuanto a las fórmulas para la solución, a lo largo de las jornadas quedó de manifiesto que no siempre una mayor inversión comportaba una reducción significativa en las listas de espera. Además, los participantes señalaron que la solución también pasa por un cambio de cultura. Sobre este punto, resultó llamativa la exposición de Jon Ford, de la British Medical Association, pues el plan puesto en marcha en el Reino Unido contra las listas de espera pretende conseguir que, en Atención Primaria, no se superen las 48 horas y en asistencia quirúrgica no sobrepasar los 18 meses.

Uno de los aspectos en que más atención se puso fue en el relacionado con los sistemas de información sobre las listas de espera y se abogó por la mejora de los mismos, no sólo para conocer cómo están, sino qué factores influyen sobre ellas. Según Pilar Polo, el sistema de información es fundamental a la hora de priorizar la atención a los pacientes, pues la equidad también comporta un sistema de prioridades de acuerdo con las necesidades de los pacientes o para evitar las consecuencias invalidantes de un determinado proceso.

Además de la experiencia del Reino Unido, los asistentes fueron informados sobre otras, con especial mención a las medidas de reducción de listas de espera en Andalucía, en donde el Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha montado una estrategia que comporta el envío de equipos móviles para resolver casos urgentes en determinadas zonas.

La FISCAM es una fundación vinculada a la Consejería de Sanidad y que tiene como patronos a la propia Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y a la Caja de Ahorros de la región. Su objetivo fundamental es conseguir una mejora en la investigación sanitaria que se realiza en la Autonomía, para lo que, entre otros instrumentos, ha puesto en marcha un Observatorio Regional de Salud, que debe servir de apoyo a la investigación. Además, y dentro de sus actuaciones, se ha puesto en marcha la primera Encuesta de Salud de Castilla-La Mancha, que estará lista para la primavera.