Reducir tabaquismo y alcohol según un nuevo estudio, que analizó 40 años de datos del Estudio Framingham, ha encontrado una asociación con la disminución de las tasas de fracturas de cadera

El nuevo estudio respaldado por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos sugiere la disminución del tabaquismo y el consumo de alcohol en exceso, cómo otros factores que pueden ser cruciales. Estos resultados, publicados en la revista ‘JAMA Internal Medicine’, indican que los factores modificables del estilo de vida, junto con los tratamientos, pueden ser beneficiosos para la salud ósea.

El análisis incluyó información de 4.918 hombres y 5.634 mujeres que participaron en el Estudio de Framingham. Estos individuos fueron seguidos por una primera fractura de cadera entre el 1 de enero de 1970 y el 31 de diciembre de 2010.

Las tasas de fracturas de cadera, ajustadas según la edad, disminuyeron en un 4,4 por ciento cada año a lo largo de los 40 años del período de estudio. La disminución se observó tanto en hombres como en mujeres.

En este grupo, se redujo el tabaquismo de 38 en la década de 1970 al 15 por ciento en el período de 2006 a 2010.

Durante el mismo período, el consumo excesivo de alcohol (definido como tres o más bebidas por día) cayó del 7 al 4,5 por ciento.

Las tasas de otros factores de riesgo de fractura de cadera, como el bajo peso y la menopausia temprana, no cambiaron durante el período de estudio.

Intervenciones de salud pública para modificar factores como tabaquismo y alcohol

“Este estudio señala la continua necesidad de intervenciones de salud pública para abordar los factores modificables del estilo de vida, como el tabaquismo y alcohol, además de considerar los tratamientos de osteoporosis en individuos con riesgo de fractura de cadera”, explica el director de la investigación, Timothy Bhattacharyya.

El Estudio Cardíaco de Framingham se inició en 1948 para determinar los factores que contribuyen a la enfermedad cardiovascular. El National Heart, Lung, and Blood Institute, asumió la responsabilidad del proyecto en 1949.

Aunque muchos de los participantes iniciales han fallecido, el estudio continúa examinando otras dos generaciones de residentes en Framingham, Massachusetts y sus alrededores.

Los autores señalan que, dado que los datos procedían exclusivamente de individuos blancos, no está claro si otras poblaciones podrían mostrar una correlación similar basada en factores de estilo de vida.

Otro factor limitante fue que los participantes de Framingham tenían tasas de obesidad más bajas que el promedio nacional. Además, el estudio no incluía mediciones de la densidad mineral ósea, porque esas pruebas no estuvieron disponibles hasta la década de 1990.