El reflujo laringofaríngeo está presente en el 15 o 20 % de las personas que acuden a consulta con el otorrinolaringólogo con datos de tos crónica, carraspeo y dolor de garganta crónico. En la mayoría de los casos estas personas son medicadas previamente con antibióticos al confundir el diagnóstico como una infección respiratoria. Así lo alertó el doctor Sergio Caretta Barradas, otorrinolaringólogo y consejero secretario del Consejo Mexicano de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello.

“Es común en la consulta que el paciente señale que tiene algo atorado en la garganta y una tos crónica que produce inflamación”, dijo. Además, agregó, que los pacientes manifiestan esa molestia a través de la necesidad de aclaramiento de la garganta, alteraciones en la calidad de la voz, congestión nasal, dolor de garganta crónico y mal aliento.

Estos síntomas pueden parecer de una infección respiratoria y muchas veces para su tratamiento se prescriben antibióticos que no van a aliviar al paciente. El uso indiscriminado de la antibioterapia representa un grave problema de salud pública y la OMS estima que para el 2050 habrá más muertes por resistencia microbiana que por cáncer.

“Es sumamente importante acudir con médicos calificados para hacer la diferenciación entre una infección respiratoria y el reflujo laringofaríngeo”, destacó.

Padecimiento que es más común en pacientes de 50 años

El Dr. Caretta detalló que el reflujo gastroesofágico se presenta cuando el contenido del estómago regresa hacia el esófago. Mientras que el reflujo laringofaríngeo es cuando este contenido se regresa hacia estructuras más allá del esófago, como la laringe, la parte posterior de la garganta incluso puede llegar a los oídos y hasta la nariz.

Desde hace 35 años que existe esta diferenciación entre estas dos patologías.

El reflujo laríngofaríngeo es más común en pacientes de 50 años, pero se puede presentar desde los 40 hasta los 60 años en promedio. Además de que es más común en mujeres y se asocia comúnmente con nuestros hábitos alimenticios y el sobrepeso que tiene la población.

Tratamiento oportuno y eficaz

El diagnóstico del padecimiento reflujo laringofaríngeo requiere de estudios para corroborar su diagnóstico como la laringoscopía, endoscopía superior y la phmetría ambulatoria con impedancia. Así lo señaló el doctor Genaro Vázquez Elizondo, gastroenterólogo en ONCARE Gastrocenter y presidente de la Sociedad de Gastroenterología del Estado de Nuevo León.

Dijo que en los pacientes en los que se ha identificado el reflujo ácido como causa de los síntomas, se utilizan medicamentos para controlar esta condición.

Los medicamentos con mayor eficacia y seguridad son los inhibidores de bomba de protones (IBP’s).

Actualmente existen tres generaciones de IBP’s con propiedades bioquímicas y farmacológicas distintivas, que implican diferencias en su efectividad. Ilaprazol, es el único IBP de tercera generación que ofrece una rápida, potente y duradera supresión del ácido con una sola toma al día. Lo que representa una mayor acción a menores dosis y una alternativa con características favorables para tratar el reflujo laringofaríngeo.