El jefe de Estrategia de Vacunas y Amenazas Biológicas para la Salud de la Agencia Europea del Medicamento (EMA), Marco Cavaleri, ha confirmado que se está estudiando la posibilidad de inocular una nueva dosis de la vacuna de la COVID-19, al menos seis meses después de tener la pauta completa.

Aunque ha señalado que la “prioridad” debe ser asegurar que “que tantas personas como sea posible estén completamente vacunadas“, ya que se ha demostrado que todas las vacunas protegen frente a la mortalidad y hospitalización por la COVID-19, “la evidencia es cada vez más clara sobre la necesidad de considerar esta opción”.

No obstante, en este momento consideran que las personas vacunadas con pauta completa aún tienen protección, si bien excluye a los pacientes inmunodeprimidos, las personas con un sistema inmunológico gravemente debilitado que “sí pueden necesitar dosis adicionales como parte de su pauta primaria de la vacuna”. En este caso se recomienda la dosis de refuerzo, sobre todo ha señalado a pacientes con trasplantes de órganos sólidos.

Aumento en la infección debido a la variante Delta

“El análisis de datos del mundo real sobre la eficacia de las vacunas y la duración de la protección muestra que, en general, todavía existe una protección considerable contra las enfermedades graves y la hospitalización en la población general. Sin embargo, se ha informado de un aumento en la infección en diferentes partes del mundo debido a la variante Delta“, ha informado.

Ante esta tendencia, tanto una dosis de refuerzo como la adicional se está debatiendo en la mayoría de los Estados miembros europeos, aunque todavía no se sabe cuándo se pueden administrar y si el momento debería variar entre las diferentes poblaciones.

Tanto Pfizer/BioNTech como Moderna recomiendan la tercera dosis a los seis meses de la segunda dosis, y ambas han mandado a la EMA la solicitud de autorización. Ante los estudios facilitados por ambas compañías, el Comité de Medicamentos Humanos (CHMP, por sus siglas en inglés) llevará a cabo una evaluación acelerada de los datos presentados por las empresas.

De todos modos, ha añadido, “la EMA continuara junto con el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés), recopilando y revisando todos los datos disponibles sobre dosis adicionales y de refuerzo”.

Incremento en la producción de vacunas

Por otro lado, ha informado de que la EMA ha podido aumentar significativamente la producción de vacunas al otorgar la autorización a nuevas plantas de fabricación que “han puesto a disposición un millón de dosis adicionales de vacunas de la COVID-19 para las campañas de vacunación en curso”.

Asimismo, ha recordado que la EMA y los Estados miembros analizan continuamente el informe de sospechas de efectos secundarios para detectar posibles efectos secundarios. Asimismo, se siguen revisando los datos de nuevas vacunas que esperan poder aprobar a finales de este año o comienzo del próximo.

Aunque, “además de las vacunas, se necesitan terapias para pacientes que pueden recuperarse de la COVID-19”. Por este motivo, ha informado de que la EMA está revisando agentes inmunomoduladores como la anakinra; además, de diferentes productos de anticuerpos monoclonales antivirales.