La primera región neuronal artificial ya es una realidad. Se trata de un chip de silicio que mimetiza el área del cerebro encargada de controlar la memoria, el estado de ánimo y la consciencia, según recoge el diario EL MUNDO.

El dispositivo, desarrollado en la Universidad del Sur de California (EEUU), está diseñado para llevar a cabo las funciones que una región denominada hipocampo y en el futuro podría emplearse para tratar a personas con daños cerebrales en esta zona.

Si va bien, se probará con el objetivo de ayudar a personas que han sufrido daños neuronales debido a infartos cerebrales, epilepsia o Alzheimer.

El equipo investigador desarrolló el dispositivo como una prueba para determinar la viabilidad del proyecto. Este ensayo les ha tomado 10 años. Comenzaron por un modelo matemático del funcionamiento del hipocampo en diversas condiciones. El siguiente paso fue construir el modelo dentro de un chip y conectarlo con el cerebro.

La mencionada revista asegura que nadie entiende como codifica la información el hipocampo, de modo que los científicos simplemente han copiado su comportamiento. Si los ensayos con tejidos cerebrales son positivos, los investigadores comenzarán los experimentos con animales vivos en un plazo de 6 meses.

La autora principal del trabajo explicaba a la revista "New Scientist" que, cuando se daña el hipocampo, se pierde la capacidad de almacenar nuevos recuerdos. Si el chip, que se colocará en el exterior del cráneo, permite que la persona recupere la habilidad de incorporar recuerdos demostrará que funciona, añade la investigadora.

Sin embargo, en la publicación se advierte que el dispositivo puede afectar a la memoria y al estado de ánimo. Ambos aspectos son fundamentales en la identidad individual, de modo que pueden surgir cuestiones éticas y de consentimiento. "Si alguien no puede formar nuevos recuerdos, ¿hasta que punto puede dar su consentimiento para recibir el implante?", cuestiona el "New Scientist?.