Diversos agentes relacionados con la Sanidad han presentado una hoja de ruta de la inmunoterapia aplicada a la Oncología en España con el horizonte del año 2022. Las conclusiones de este trabajo han sido recogidas en un documento presentado por la Fundación para la Excelencia y la Calidad de la Oncología (ECO) en la Real Academia Nacional de Medicina. Según los expertos, en los próximos años va a aumentar de forma considerable el número de nuevas moléculas inmunoterápicas y nuevas indicaciones para los tratamientos inmunoterápicos existentes, y dos elementos que resultan fundamentales para el desarrollo de la inmunoterapia aplicada a la Oncología son el registro de pacientes y la medición de resultados.

El informe ‘Desarrollo de una hoja de ruta en inmunoterapia aplicada a la oncología en España: horizonte 2022’ ha sido presentado por Vicente Guillem, presidente de la Fundación ECO; Eduardo Díaz-Rubio, especialista en Oncología y vicepresidente de la RANM, y Beatriz Perales, responsable de Acceso al Mercado de Roche.

Los objetivos principales del plan de actuación en inmunoterapia aplicada a la Oncología en España son:

  • Mejorar los resultados clínicos y la calidad de vida del paciente con cáncer.
  • Reducir la incertidumbre asociada a toda innovación disruptiva y ayudar a su implementación en función de las circunstancias del sistema.
  • Contribuir a la equidad en el acceso a la innovación para los pacientes oncológicos.

 

Cambio de paradigma

Carlos Camps, director de programas científicos de la Fundación ECO, ha sido el encargado de presentar el proyecto, y, según ha resaltado, “en cuatro años la inmunoterapia se ha convertido en una de las herramientas más importantes para el tratamiento oncológico”. “Las numerosas singularidades que diferencian a la inmunoterapia de la quimioterapia tradicional conlleva un cambio de paradigma en el tratamiento del cáncer. El principal desafío para la incorporación de la inmunoterapia en la práctica clínica reside en el valor aportado en el ámbito clínico, la calidad de vida asociada a salud y el impacto económico. Cuando se ha determinado dicha aportación, se debe integrar en estrategias o planes de salud con la finalidad de abordar en el ámbito de la política sanitaria las oportunidades y los retos que representa para todos los agentes implicados, especialmente los pacientes oncológicos, pero también los profesionales sanitarios y los gestores”.

Más pacientes en plazos más cortos

En su intervención, Miguel Ángel Calleja, presidente de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), ha comentado que la finalidad de este proyecto es “garantizar la atención de calidad para el paciente oncológico” y que “la inmunoterapia llegue al mayor número de pacientes que la necesiten, lo antes posible”. Además, ha enumerado diversos objetivos de la hoja de ruta de la inmunoterapia, centrados sobre todo en medir los resultados y caracterizar los pacientes según biomarcadores:

  • Conocer el valor real de la inmunoterapia para los pacientes.
  • Registro de pacientes tratados con inmunoterapia para conocer resultados y uso de recursos.
  • Pago por resultados clínicos: duración de respuesta, toxicidad, etc.
  • Pago por resultados según indicación.

También han intervenido en la presentación de este documento Rafael López, del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago y miembro de la Fundación ECO; Isabel Magallón, de la Sociedad Española de Enfermería Oncológica (SEEO) y especialista del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Bacelona; Marcos Martínez, director del Grupo Español de Pacientes con Cáncer (Gepac), y Miguel Rojas, psicooncólogo de Gepac.