Investigan moléculas relacionadas con la resistencia a la inmunoterapia. Científicos del Centro de Investigación Médica Aplicada (Cima) y de la Clínica Universidad de Navarra han descubierto que neutralizar tres moléculas que favorecen la inflamación (las citoquinas TNF y las interleuquinas 1 y 8) atenúa la resistencia del cáncer a la inmunoterapia. Los resultados se han recogido en el artículo ‘A Therapeutically Actionable Protumoral Axis of Cytokines Involving IL-8, TNFα, and IL-1β’, publicado en la revista Cancer Discovery, de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer.

Las principales conclusiones de este estudio se presentarán en el Simposio Internacional ‘Translational and reverse-translational research in cancer immunotherapy’. Este evento, organizado por el Cima y la Clínica Universidad de Navarra, se celebrará los días 29 y 30 de septiembre en la Fundación Ramón Areces de Madrid.

Resistencia a la inmunoterapia

Determinado tipo de inflamación en el tejido tumoral favorece su crecimiento y el desarrollo de metástasis a distancia. Así, el estudio demuestra que la actuación de tres sustancias es fundamental para esta inflamación, lo que hace a los tumores resistentes a la inmunoterapia.

Ignacio Melero, codirector del Departamento de Inmunología e Inmunoterapia de la Clínica Universidad de Navarra, es investigador senior del Cima y director del trabajo. Según ha comentado, su equipo de investigación ha descubierto que la actividad concertada de estas tres citoquinas favorece el crecimiento tumoral. “En concreto, hemos observado que tanto el TNF como la interleuquina 1 (IL-1β) son los factores críticos para que las células tumorales produzcan interleuquina 8 (IL-8). Asimismo, esta citoquina  atrae al entorno tumoral a leucocitos que inflaman el tejido. Igualmente, favorecen la vascularización y la evasión del tumor frente al sistema inmunitario”.

En la actualidad ya se dispone de agentes terapéuticos aprobados para su uso en otras enfermedades. También en fase experimental en el tratamiento de pacientes con cáncer, que neutralizan tanto TNF, como IL-1 e IL-8. “Nuestros experimentos han demostrado que podemos neutralizar estos agentes haciendo que el tipo de inflamación pro tumoral que despiertan estas citoquinas se atenúe. De esta forma, se mejoran los efectos de la inmunoterapia”.