Ensayos clínicos

Los resultados de un ensayo abierto chino con dos inhibidores de la proteasa desarrollados para el tratamiento del VIH, lopinavir y ritonavir, fueron decepcionantes, según informaron Cao et al. en el New England Journal of Medicine . El estudio no mostró beneficios clínicos o reducción de la carga viral en una población de 199 pacientes infectados con SARS-CoV-2. Un ensayo clínico aleatorizado más pequeño realizado por Li et al., Publicado como preimpresión en MedRxiv, comparó lopinavir-ritonavir con el medicamento contra la influenza umifenovir y tampoco detectó ninguna mejoría clínica en el grupo tratado con inhibidores de la proteasa. No obstante, la combinación ocupa un lugar destacado en el ensayo de SOLIDARIDAD a gran escala lanzado por la Organización Mundial de la Salud.(OMS), tanto solos como en combinación con interferón-β. Los otros dos tratamientos incluidos en los ensayos de la OMS son el remdesivir inhibidor de ARN-polimerasa dependiente de ARN de Gilead Sciences y los agentes antipalúdicos cloroquina e hidroxicloroquina.

Serología

A medida que los encargados de formular políticas y los funcionarios de salud pública luchan con las implicaciones de modelos epidemiológicos competitivos, es crucial identificar los portadores de SARS-CoV-2 previamente expuestos y asintomáticos. Los estudios dirigidos por Florian Krammer (Icahn School of Medicine en Mount Sinai, Nueva York) y Bart Haagmans (Erasmus Medical Center, Rotterdam) abordan este problema mediante el desarrollo de pruebas serológicas específicas que son compatibles con los kits ELISA estándar y detectan anticuerpos contra el SARS-CoV clonado -2 proteína espiga, su dominio de unión al receptor y (en el último estudio) la proteína nucleocápside.

Estudios preclínicos

Un esfuerzo de colaboración multicéntrico ha generado una extensa lista de objetivos para los ensayos de reutilización farmacológica, que deberían mantener ocupados a los investigadores durante algún tiempo. Utilizando 26 proteínas virales clonadas como cebo en una pantalla de espectrometría de masas de purificación por afinidad, los autores obtuvieron 332 proteínas humanas que interactúan, lo que condujo a la identificación de 69 medicamentos diferentes aprobados por la FDA de los EE. UU. Que podrían alterar potencialmente el interactoma virus-huésped. Además de los éxitos esperados en las vías de inmunidad antiviral, están implicados una amplia gama de procesos celulares, que incluyen la transcripción, traducción, tráfico y renovación de proteínas. Esta gran cantidad de compuestos prometedores requerirá una amplia validación in vivo. Ralph Baric y sus colegas se centraron en β- D –4 -hidroxicitidina (NHC), un análogo de ribonucleósido previamente demostrado que tiene efectos antivirales contra una amplia gama de virus de ARN. El NHC disminuyó la replicación in vitro de MERS-CoV, SARS-CoV y SARS-CoV-2, y fue protector in vivo en un modelo de ratón de infección por SARS-CoV. Es importante destacar que el estudio también sugiere que los mutantes resistentes a remdesivir pueden tener una mayor sensibilidad al NHC.

Origen y estructura viral.

Los estudios comparativos del genoma publicados en Nature Medicine y Current Biology respaldan firmemente que el SARS-CoV-2 se originó en los murciélagos y que los pangolines (Manis javanica) eran un huésped mamífero intermedio. Zhang y col. ( Current Biology ) identifica un virus estrechamente relacionado en muestras pulmonares de dos pangolines de Malasia. Pangolin-CoV y SARS-CoV-2 comparten cinco sustituciones de aminoácidos clave en el dominio de unión al receptor, en residuos que afectan potencialmente la afinidad del dominio por ACE2. Además, en Cell, Wang et al.resuelva la estructura cristalina del dominio C-terminal de la proteína espiga de SARS-CoV-2 en complejo con ACE2 humano. Una comparación con los datos publicados previamente para el SARS-CoV que se une al ACE2 sugiere que el dominio C-terminal del pico del SARS-CoV2 tiene una afinidad mucho más fuerte por el ACE2, con más puntos de contacto atómicos.