Investigadores de la Universidad de Pittsburgh, en Estados Unidos, han analizado los últimos avances en el uso de los xenotrasplantes, es decir la utilización de órganos de animales, tejidos o células, en seres humanos y, entre otras conclusiones, han destacado el uso de cerdos genéticamente modificados.

Dicho análisis, publicado en The Lancet y realizado por los doctores Burcin Ekser y David K.C. Cooper, destaca que se  ha avanzado ampliamente en la última década. Las dificultades previas para ayudar a un organismo humano a aceptar este tipo de trasplante, se han superado gracias a la disponibilidad, cada vez mayor, de cerdos modificados genéticamente,  equipados con genes que protegen contra la respuesta inmune de los humanos.

Los resultados de los xenotrasplantes de islotes pancreáticos de cerdos en primates diabéticos son mucho más alentadores que los de órganos enteros. Los ensayos clínicos de xenotrasplantes de islotes pancreáticos de cerdo podrían aumentar considerablemente en los próximos años; sin embargo, los principales problemas a los que se enfrenta esta técnica son que entre el 60 y el 80 por ciento de los islotes trasplantados se pierden en el sitio del trasplante, por lo que se están investigando nuevos sitios para el trasplante. Idealmente, los islotes de cerdos neonatales son los que se utilizarán en cualquier programa de trasplante en masa, ya que sería mucho más costoso usar cerdos adultos para este propósito.

La técnica será fisiológicamente un éxito

Un mono con diabetes ha sobrevivido más de un año apoyado sólo por los islotes pancreáticos de cerdo, lo que sugiere que la técnica será fisiológicamente un éxito; no obstante existe un problema potencial para los pacientes con diabetes tipo 1, cuya respuesta autoinmune podría destruir los nuevos injertos con el tiempo, sin embargo, la revisión regular del trasplante podría evitar que esto ocurriera.

Otros investigadores están estudiando el "encapsulado" de islotes,  protegidos del sistema inmune del receptor, por una cápsula, por lo que la inmunosupresión no sería aquí necesaria. Sin embargo, se desconoce si tales islotes pueden sobrevivir durante largos períodos de tiempo (aunque, como hemos nombrado anteriormente, el retrasplante puede ayudar si es necesario).

Otra área interesante en este campo es el posible trasplante de células neuronales de cerdo. Los primeros ensayos han demostrado que el trasplante de células neuronales de cerdo en primates no humanos, usando como modelo la enfermedad de Parkinson, mejora enormemente la función del aparato locomotor. Para prevenir el rechazo, algunos monos recibieron células humanas precursoras de neuronas,  modificadas genéticamente, así como una terapia inmunosupresora. Sin embargo, algunos animales desarrollaron una enfermedad linfoproliferativa, lo que sugiere que el sistema inmunológico se debilitó en exceso.

La seguridad no es un problema

Los principales obstáculos para los xenotrasplantes de órganos enteros de cerdos, como corazón y los riñón, son las microangiopatíastrombóticas; por lo que el mayor  tiempo de supervivencia de órganos de cerdo en primates no humanos, hasta la fecha, oscila entre unos pocos días para pulmón y alrededor de 8 meses para corazón. No obstante, un trasplante de hígado o de corazón de cerdo podría servir como puente a algunos pacientes, hasta que un órgano humano esté disponible. Los investigadores están trabajando en formas de incorporar genes antitrombóticos en los cerdos modificados genéticamente, así como otros genes que modulen la respuesta inflamatoria humana.

La seguridad no parece ser un problema, ya que es posible proteger a las piaras de cerdos de infecciones. En cuanto a los órganos, los autores hablan de algunas otras técnicas (por ejemplo, dispositivos de asistencia ventricular izquierda para el apoyo cardíaco) que están en una etapa más avanzada que los xenotrasplantes;  aunque el trasplante de un corazón de cerdo resultará, en el futuro, preferible a un dispositivo mecánico.