E.P., Madrid.- El Rey Don Juan Carlos destacó hoy que "el porvenir de la ciencia española dependerá de nuestro respaldo a los jóvenes investigadores, y de nuestra confianza activa en su entusiasta capacidad de entrega a la ciencia y la tecnología". Los Reyes han presidido en la sede del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Madrid el acto de conmemoración del décimo aniversario de la creación del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa y del fallecimiento del Premio Nobel español.

Los ministros de Ciencia y Tecnología, Sanidad y Educación, Josep Piqué, Ana Pastor, y Pilar del Castillo, respectivamente, el presidente de la Comunidad de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, el presidente del CSIC, Emilio Lora-Tamayo, y el rector de la Universidad Autónoma de Madrid, Ángel Gabilondo, acompañaron a los Reyes.

Don Juan Carlos indicó en su discurso que el CBM es "un ejemplo a seguir del que podemos sentirnos orgullosos", y añadió que "es el fruto de la integración, eficaz e inteligente, de los esfuerzos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y de la Universidad Autónoma de Madrid".

El monarca añadió que el científico Severo Ochoa "destacó por su dedicación a los temas de vanguardia en cada momento, contribuyendo de manera decisiva al avance de las ciencias de la vida". Asimismo, destacó de este Premio Nobel español que fue un "ciudadano del ancho mundo de la ciencia, y español comprometido" con el progreso de su país "supo transformar lo que llamó su ‘exilio científico’ en el empeño volcado en la promoción de una investigación de dimensión y calidad acordes con la capacidad creativa y la dinámica de crecimiento de España".

Por otra parte, el Rey destacó el CBM como "clave en la formación de investigadores de España y de muchos países del mundo" y que además, según señaló, "ha alcanzado un merecido prestigio internacional". Finalmente, el monarca alentó a "las nuevas generaciones de científicos que se forman en el Centro de Biología Molecular", así como a "todos los que día a día vuelcan lo mejor de su alta preparación y esfuerzos en la valiosa y tupida red de instituciones académicas y científicas de España".

Por su parte, el director del CBM, Jesús Ávila, destacó que el centro cuenta en la actualidad con 382 científicos y 187 personas de apoyo a la investigación, y desde sus comienzos ha publicado 3.500 artículos de investigación en revistas internacionales. El CBM trabaja en investigación bioquímica, enfermedades neurodegenerativas, cáncer, alteraciones del sistema cardiovascular o infecciones virales, entre otras. Ávila aprovechó la ocasión para apuntar que los jóvenes investigadores "no están muy bien remunerados".

Por su parte, la presidenta del Instituto de España y de la Fundación Severo Ochoa, Margarita Salas, recordó la figura de Severo Ochoa como un "maestro y amigo" que trabajó con "rigor experimental y entusiasmo por la investigación. Fue el padre de la biología molecular en España y maestro de tres generaciones de investigadores".

El Premio Nobel de Medicina 1959 compartido con Severo Ochoa, Arthur Kornberg, indicó en su intervención que hay una "deuda de España y el resto del mundo con Severo Ochoa por sus logros como científico y ciudadano". El Nobel recordó sus trabajos con el científico español en Nueva York en 1946 donde aprendió bioquímica y a descubrir y purificar enzimas.

Por su parte, el Premio Nobel de Medicina 2002 Sydney Brenner ironizó sobre los duros comienzos de la biología molecular a la que se acusó de ser una disciplina "inútil y peligrosa", pero que afortunadamente se ha demostrado que no es verdad, ya que "no ha matado a nadie". Brenner proclamó que "la ciencia es la mejor vía para formular y resolver problemas", ya que "la magia no funciona y en la religión no creemos".

En el acto de conmemoración también estuvieron presentes los investigadores Ginés Morata, Antonio García Bellido, César Nombela, Federico Mayor Zaragoza, Carlos Martínez y José María Mato. También acudió el portavoz de CiU en el Congreso de los Diputados, Xavier Trías.