Las pruebas de gases y electrolitos en sangre se utilizan en varias situaciones de cuidados críticos, durante la cirugía y en otras áreas clínicas, incluyendo las unidades de neonatología y diálisis. Por ejemplo, pueden ayudar a determinar si un paciente está recibiendo suficiente apoyo respiratorio o si sufre un traumatismo grave o enfermedades cardiacas y pulmonares agudas. En este contexto, Roche ha anunciado hoy la disponibilidad del marcado CE de la nueva solución de diagnóstico digital que permite a los profesionales sanitarios obtener los valores de una gasometría en sangre arterial, de pacientes con anomalías respiratorias o metabólicas, mediante una punción venosa, mucho más sencilla y menos invasiva a través del uso de un algoritmo digital.

“En una situación de urgencia como la pandemia COVID-19, la solución también podría ayudar a los profesionales sanitarios a evaluar más rápidamente la gravedad de la enfermedad en los pacientes y a vigilar de cerca el posible deterioro de los pacientes con problemas respiratorios”, según Thomas Schinecker, CEO de Roche Diagnostics.

Mejorando el análisis de sangre tradicional

El análisis de gases en sangre tradicional requiere la toma de una muestra de sangre arterial, que puede ser una experiencia dolorosa para el paciente, ya que la mayoría de las arterias se encuentran más profundas en el tejido que las venas y tienen una pared más gruesa para ser perforadas. Este procedimiento suele ser realizado por profesionales sanitarios especialmente capacitado.

Gracias a esta solución digital, el personal sin formación específica para la extracción de muestras de sangre arterial puede extraer, en su lugar, una muestra de sangre venosa y convertir digitalmente los valores en los resultados equivalentes de una gasometría en sangre arterial, lo que puede ayudar a liberar al personal sanitario especializado para otras tareas. La herramienta es totalmente compatible con los analizadores de gasometría de Roche utilizando la solución software de gestión de Point of Care.

De esta forma, se demuestra que las herramientas digitales basadas en algoritmos clínicos pueden ayudar a mejorar y simplificar la prestación de la atención sanitaria en situaciones de emergencia de forma más rápida y donde más se necesita.