La ezetimiba es un fármaco que se utiliza para reducir las concentraciones de colesterol total, colesterol LDL y los triglicéridos que circulan en la sangre. La ezetimiba es un inhibidor selectivo de la absorción intestinal del colesterol y de otros esteroles de origen vegetal relacionados, tanto procedentes de la dieta como de la vesícula biliar.

Como monoterapia reduce en aproximadamente un 18% las cifras plasmáticas de LDL-colesterol. En combinación con estatinas dicha cifra se sitúa en un 12-14%. La combinación de ezetimiba a bajas dosis de estatinas, 10 mg, consigue los mismos efectos en LDL-C, HDL-C y triglicéridos que con dosis elevadas, 40-80mg, de estatinas en monoterapia.

Tolerancia

Ezetimiba administrada sola o en combinación con estatinas es, generalmente, bien tolerada. Los efectos adversos más comunes con monoterapia son dolor de cabeza, dolor abdominal y diarrea. En combinación con estatinas los efectos adversos más comunes registrados son cansancio, estreñimiento y mialgia.

La combinación de ezetimiba y estatina está contraindicada en pacientes con una enfermedad hepática activa o con una persistente y no explicada elevación de transaminasas. Al no ser metabolizada por el citocromo p450, el potencial de interacciones medicamentosas es mínimo.

Es una buena opción para los que no se adhieren bien a una estatina convencional, para los que tienen una contraindicación o efectos secundarios relevantes.

La rosuvastatina se emplea en adultos, adolescentes y niños de 6 años o mayores para tratar el colesterol alto. Actúa bloqueando la producción de colesterol.

Opción adecuada

La rosuvastatina es una de las estatinas mejor valoradas por su alta potencia y su disminución rápida y alta de los niveles de LDL a bajas dosis de fármaco y con pocos efectos secundarios. Sin embargo, la tendencia es la de la utilización de una estatina de baja potencia si sus niveles son moderados e ir aumentando dosis en el caso de ser necesario y no cumplir objetivos.

La elección de la dosis dependerá de varios factores entre los que destaca los niveles de colesterol, el grado de riesgo y los factores que le hace más vulnerable a los posibles efectos adversos.

Efectos complementarios

Hay que considerar el efecto complementario de los dos fármacos. La ezetimiba disminuye la absorción intestinal de colesterol. Este menor aporte de colesterol al hígado induce la expresión de receptores de LDL en las células hepáticas, disminuyendo los niveles plasmáticos de LDLc y aumenta la expresión de la hidroximetil-glutaril-CoA reductasa, sobre la que actúa la rosuvastatina, lo que explica el efecto complementario entre ambos fármacos.

La combinación con otros fármacos hipolipemiantes tiene la ventaja de reducir los valores de LDL a cifras que solo con la rosuvastatina no se llegaría. Los datos disponibles indican que dicha combinación reduce los niveles de c-LDL en un 63,5% en pacientes de muy alto riesgo, lo que posibilita que un 77% de pacientes de muy alto riesgo consiga C-LDL <70 mg/dL y hasta el 96% de los pacientes de muy alto riesgo alcancen C-LDL <100 mg/dL.

Mejor adherencia

También es importante tener en cuenta la adherencia terapéutica en el paciente crónico, que suele ser un paciente polimedicado. La utilización de una combinación fija que permita reducir el número de comprimidos siempre tiene un impacto positivo en el cumplimiento de la prescripción, lo que asegura que se obtiene el efecto que se desea conseguir.

Una de las principales estrategias de la OMS para fomentar la adherencia terapéutica, más allá de mejorar la relación médico-paciente, es la simplificación del tratamiento farmacológico.

Interacciones

En cuanto a las interacciones con otros fármacos, hay que recordar que ezetimiba no afecta a las enzimas metabolizadoras de fármacos del sistema del citocromo P450, por lo tanto, su potencial de interaccionar con otros medicamentos es bajo.

La administración simultánea de antiácidos reduce la tasa de absorción de ezetimiba, pero este hecho no se considera clínicamente relevante.

Se recomienda la monitorización del INR si se administra concomitantemente con un anticoagulante cumarínico.

La administración simultánea de colestiramina y ezetimiba reduce el valor medio de la concentración plasmática de esta. Es posible que el incremento en la reducción de las LDL que se debería producir al asociar ezetimiba y colestiramina no ocurra debido a esta interacción.

Pautas de administración

Lo mismo sucede con otros secuestradores de ácidos biliares, como el colestipol y el colesevelam, que reducen la absorción de ezetimiba. Se recomienda que la ezetimiba se administre una hora antes o dos horas después de la administración de las resinas.

También se recomienda precaución cuando se asocia ciclosporina con ezetimiba debido a que la ciclosporina aumenta los niveles plasmáticos de ezetimiba.

La administración concomitante de fenofibrato o gemfibrocilo aumenta la concentración total de ezetimiba. Esta interacción carece de importancia clínica. Sin embargo, los fibratos pueden aumentar la eliminación de colesterol de la bilis, produciendo colelitiasis. Se recomienda precaución cuando se administra sobre todo con fenofibrato que es el más estudiado.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores especialistas en Medicina de Familia María Eulalia Montoya Lázaro, del Centro de Salud Cabrerizas, y José Rafael Rodríguez García, del Centro de Salud Antequera, y el cardiólogo Antonio Cordero Aguilar, de Antequera; el especialista en Cardiología Gabriel Retegui García de Quesada y William Delgado Nava; los médicos de Familia Eugenio Sánchez López, Eduardo Romero Ortega, Luis Miguel Rosales García, Joan Llach Vidal, Juan Carlos Fleta Portero y Joan Valldeperas Combas; el internista Jesús Manuel García Mata, y Loredana Nunno, Montse Mullol, Isabel Romeo, Noemí Barja González, Miguel Soroa Ortuño, Rut Álvarez Velasco, Esmeralda Capín Sampedro y Santiago Colunga Blanco.