La presidenta de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), Ruth Vera, ha reclamado “más investigación y más formación en Medicina de precisión”, durante el Taller ‘La era del tratamiento personalizado en Oncología’, organizado por la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS), el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y la propia SEOM.

En su ponencia ‘Conociendo el tumor y al paciente, individualizando el tratamiento contra el cáncer’, Ruth Vera ha hablado del “fin de la Medicina clásica, en la que había una medicación para todo tipo de pacientes. Esto sí que era caro, porque tratábamos a los pacientes sin tener datos de eficacia ni seguridad”. Después ha llegado la Medicina estratificada, que hacía una selección mayor. En la actualidad, la Medicina de Precisión tiene en cuenta los datos de todos los pacientes de forma individual, incluidos factores exógenos, para mejorar el diagnóstico, el tratamiento y también la prevención. “Hablamos de un tratamiento adaptado a un paciente con un biotipo tumoral concreto”, ha resumido.

El cáncer de mama fue pionero en la Medicina de precisión, porque ha conseguido seleccionar a las pacientes por un tipo de alteración y un tratamiento concreto. En la actualidad, la combinación de fármacos logra una mejora destacada en la supervivencia de estas pacientes. “La Medicina de precisión es una gran oportunidad, porque logra identificar dianas terapéuticas, ofrece factores predictivos de respuesta y nos da la opción de definir a qué pacientes tratar o no tratar”, ha indicado Ruth Vera.

“Necesitamos mucha investigación, todos estos avances son imposibles de alcanzar sin investigación. Tenemos muchos objetivos logrados, pero todavía nos queda mucho camino que recorrer”, ha señalado la presidenta de la SEOM, quien también ha incidido en la necesidad de formación para los profesionales sanitarios en diversos aspectos, como la secuenciación del genoma o la protección de datos, por poner algunos ejemplos.

Jesús Fernández Crespo, Ruth Vera, Emilio de Benito y Humberto Bustince.Integración en el sistema

Por su parte, Jesús Fernández Crespo, director general del Instituto de Salud Carlos III, ha hablado de ‘La integración de la Medicina personalizada en el Sistema’, y también ha mencionado la necesidad de hacer “un esfuerzo de formación multidisciplinar que englobe no solo las profesiones sanitarias, sino también la Bioinformática, la inteligencia artificial, etc.”. Además, ha repasado los planes de Medicina Genómica de países como Estados Unidos o Francia.

En su intervención, Fernández Crespo ha comentado la disminución del precio que supone secuenciar un genoma (unos cien euros), es decir, “lo que cuesta cualquier prueba diagnóstica que se emplea en la clínica”.

El ISCIII ha participado en diversos proyectos internacionales relacionados con la Medicina personalizada, y también ha intervenido en la creación del Instituto Nacional de Bioinformática o la Red de Biobancos. Además, forma parte del Consorcio Internacional del Genoma del Cáncer, que realizó la secuenciación de los primeros genomas en España.

“Informar y predecir”

“La ciencia de los datos aplicada a la Medicina” ha sido el tema principal abordado en la ponencia ‘Inteligencia artificial: el paso definitivo para tener hoy medicina individualizada’, ofrecida por Humberto Bustince, catedrático del Departamento de Automática y Computación de la Universidad Pública de Navarra. “Se trata de determinar qué aproximaciones serán efectivas para qué pacientes a partir de factores genéticos, ambientales o de estilo de vida”.

A partir de 2003 se tiene conciencia del big data y la secuenciación del genoma humano que favorece la predicción. Y en 2013 se habla de la ciencia de datos. “Estudiar datos tiene dos objetivos principales, informar y predecir”, ha dicho Bustince. “La minería de datos es una forma de aprender del pasado para tomar mejores decisiones en el futuro; otra cosa es el big data, que procesa millones de datos diferentes en tiempo real sin utilizar bucles. El progreso y la innovación no se ven obstaculizados por la capacidad de almacenar datos, sino por la capacidad de gestionar, analizar, sintetizar, visualizar y, sobre todo, descubrir el conocimiento subyacente en los datos”.