La confusión e incertidumbre del público sobre la importancia de las segundas dosis y la continuación de las precauciones de salud pública amenazan con retrasar la vuelta a la normalidad, según una investigación dirigida por la Universidad de Cornell (Estados Unidos) y publicada en la revista científica ‘New England Journal of Medicine’.

Entre los encuestados vacunados (el 19% de la muestra), apenas la mitad dijo que se les había informado sobre el tiempo de protección de la vacuna, y solo una escasa mayoría dijo que se les había aconsejado seguir usando mascarillas, distanciamiento social y evitar las multitudes.

Muchos estadounidenses, incluidos muchos de los que ya han recibido una primera dosis de la vacuna, siguen confundidos sobre el momento de la protección y la necesidad de una segunda dosis.

Los datos de los Centros para el Control y la Prevención de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) confirman la preocupación de los autores sobre el seguimiento de la vacuna, ya que muestran que casi el 8 por ciento de los estadounidenses (más de 5 millones de personas) que recibieron una primera inyección de Moderna o Pfizer-BioNTech el mes pasado no habían recibido la segunda dosis programada.

Uso de mascarillas tras la primera dosis de vacuna

En cuanto a la necesidad de seguir usando mascarillas después de la vacunación, los investigadores encontraron un amplio apoyo. Más del 80 por ciento de los encuestados estaban de acuerdo o muy de acuerdo, y el apoyo era mayor entre los mayores de 60 años, los que ya estaban vacunados y las personas de raza negra.

Menos de un tercio de los encuestados vacunados afirmaron que se les había informado de que se desconocía su riesgo de transmitir el virus a otras personas, una de las principales razones para seguir usando mascarillas en muchos entornos. En particular, una mejor educación en el momento de la primera dosis es “muy prometedora” para combatir el abandono de la segunda dosis.