En el Día de la Salud Hepática, el doctor Enrique Wolpert, médico hepatólogo del Centro Médico ABC, comparte con El Médico Interactivo México, la labor de FUNDHEPA para alentar a los investigadores y especialistas mexicanos a actualizarse y obtener estímulos de residencia y de investigación en favor de la salud hepática. Unir esfuerzos es indispensable para combatir las principales enfermedades en nuestro país, comentó el presidente del comité científico de la Fundación Mexicana para la Salud Hepática (FUNDHEPA).

¿Qué es FUNDHEPA?

Somos una asociación preocupada por la investigación sobre las enfermedades hepáticas más comunes en el país, en un principio el nombre fue Asociación Mexicana para las Enfermedades Hepáticas, y al darnos cuenta del crecimiento tanto de la población como de estos padecimientos, decidimos cambiar a Fundación Mexicana para la Salud Hepática, para trabajar en la promoción de la salud hepática tanto en médicos como en pacientes. También damos estímulos a las jóvenes promesas de la investigación en el tema.

¿Cuáles son y cada cuándo se abre la convocatoria de los estímulos?

Actualmente tenemos dos, el primero es el estímulo Antonio Ariza Canadilla, en él se financia un proyecto de investigación pública hasta por dos años a los jóvenes investigadores menores de 40 años, debe salir de una institución pública a manera de aval y debe tener un tutor.

El estímulo a la estancia Ángeles Espinosa, por su parte, apoya los médicos que desean hacer una estancia en alguna clínica de hígado, departamentos de cirugía, radiólogos y pediatras quienes ya estén aceptados en cualquiera de estos servicios en algún hospital de la Ciudad de México.

¿Cuáles son las enfermedades hepáticas más frecuentes en la población mexicana?

En México hay dos enfermedades que se ven de manera frecuente son la Hepatitis C y el Hígado Graso. La primera tiene repercusiones graves pues hasta el 70 por ciento de los casos llegan a formas crónicas como es la cirrosis, el cáncer, o la insuficiencia hepática por mencionar las más importantes. Por su cuenta el hígado graso se ha definido como una epidemia, no solo en nuestro país, sino también en el mundo ya que está ligado muy de cerca a la obesidad y la diabetes.

¿Hay cura para el hígado graso?

Hoy por hoy siguen haciendo investigaciones para encontrar una cura para el hígado graso, sin embargo, por el momento, los únicos tratamientos que funcionan son aquellos que controlan los niveles elevados de triglicéridos, de glucosa, que controlan la presión arterial y el cambio a un estilo de vida saludable y sólo es un tratamiento, no es una cura.

¿Cuál el mayor reto en cuanto a la salud hepática de los mexicanos?

El mayor reto es detectar a los pacientes, ya que muchas veces ellos mismos no se saben infectados por hepatitis C, por ejemplo, cuyo contagio es fácil por contacto sexual, compartir jeringas, haber recibido transfusión o factor de coagulación antes de 1987 e incluso pueden nacer con el virus sin saberse una madre infectada. Los tratamientos más innovadores ya se encuentran disponibles en las instituciones de salud pública, pero se estima que sólo se está tratando a la mitad de los pacientes que hay en México.

Por otra parte, hacer consciente a la población de la necesidad de hacerse una prueba, o la necesidad de vacunarse es importante, hacerlos conscientes de que el estilo de vida puede modificar la evolución de una insuficiencia hepática o de un hígado graso porque regularmente vienen acompañados de comorbilidades como la diabetes, la prediabetes, los triglicéridos descontrolados, el colesterol o las enfermedades vasculares.