Las fortalezas del modelo farmacéutico español y su sistema de distribución; y la necesidad de contar con una nueva Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos que represente los intereses de todos los agentes del sector, fueron algunas de las aportaciones de la mesa de debate ‘Farmacia comunitaria: aportando valor a la cadena del medicamento’, que tuvo lugar el pasado miércoles durante el Congreso Nacional Farmacéutico, celebrado en Sevilla.

La pandemia ha visibilizado la unión de todo el sector del medicamento y ha supuesto un aprendizaje para seguir avanzando en la cadena de valor. “Todos, empezando por la industria que ha buscado alternativas terapéuticas y ha logrado el gran hito de las vacunas; la distribución, un aliado sin el que no hubiera sido posible garantizar el abastecimiento; y las farmacias, sin los que no se hubiera podido dar la atención a la población, hemos sido un ejemplo de colaboración”, afirmó Jesús Aguilar, presidente del Consejo General de Colegios de Farmacéuticos. “La pandemia ha puesto de manifiesto la necesidad de aprovechar todas las estructuras sanitarias del país”, añadió.

Juan López-Belmonte, presidente de Farmaindustria; Mar Fábregas, presidenta de la Asociación Española de Medicamentos Genéricos (AEMG); Encarna Cruz, directora general de la Asociación Española de Medicamentos Biosimilares (Biosim), Matilde Sánchez Reyes, presidenta de Federación de Distribuidoras Farmacéuticas (Fedifar) y Alberto Bueno, presidente de la Asociación para el Autocuidado de la Salud (ANEFP), repasaron algunos de los hitos logrados ante la crisis del coronavirus y los retos del futuro inmediato del sector que deben estar reflejados en la nueva Ley. Los ponentes coincidieron en la necesidad de poner en valor la labor de la farmacia comunitaria como clave para el manejo de los pacientes polimedicados, la obtención de resultados en salud, su papel para lograr una buena adherencia a los medicamentos y su rol como agente de Salud Pública para dar respuesta a necesidades sociales.

Ley del Medicamento

Asimismo, el nuevo director general de Farmacia del Ministerio de Sanidad, Cesar Hernández, avanzó su disposición respecto a la nueva Ley del Medicamento: “He venido para hacer una ley basada en un pacto en el que todos nos sintamos cómodos. Compartimos el diagnóstico y, por tanto, creo que compartiremos las soluciones. Será una ley en la que todos nos sintamos acogidos y representados y que sea capaz de crear bases importantes para el futuro. Siendo difícil creo que es posible encontrar un terreno común. Veo razonables las propuestas de cada sector implicado, la cuestión es compatibilizarlas y armonizarlas especialmente en cuestiones que simplifiquen el acceso, manteniendo principios como la sostenibilidad y también favoreciendo que seamos un país atractivo en lo industrial y respecto a la innovación”. Así, abogó por “que tengamos una competencia saludable que permitan que genéricos y biosimilares entren sin caer en monopolios”.

Desde ANEFP, Alberto Nuevo citó la importancia de los sellos de garantías, hizo alusión al control de precios con medicamentos que no son financiados y criticó algunas intervenciones de precios que deberían ser precios libres. “Siempre pensando que el autocuidado puede reducir el coste de medicamentos financiados”, subrayó.

Genéricos

Sobre el sector de los genéricos, Mar Fábregas hizo referencia al “estancamiento de cuotas de introducción de nuevos lanzamientos de forma muy lenta”, en un “entorno de precios regulados muy bajos”. Como prioridades apostó por “ganar volumen y garantizar la rentabilidad de precios de referencia bajos”, Además, hizo alusión a un estudio realizado por AEMG en colaboración con IQVIA que indica que “en España el segmento del mercado no protegido reembolsado después de 25 años la prescripción por principio activo no alcanza el 50 %”.

Desde Fedifar, Matilde Sánchez hizo hincapié en la labor de los distribuidores de gama completa que “si hay desabastecimiento, tengamos prioridad”.

Juan López-Belmonte, de Farmaindustria, expresó su deseo de que “tengamos una ley buena y que dure muchos años”. “La pandemia nos ha enseñado el valor del medicamento asociado a seguridad nacional. Sin salud no hay economía y sin economía no hay salud. España debe apostar un tejido industrial potente que potencia la fabricación de medicamentos en España. Un 85 % de todos los medicamentos que se dispensan en la farmacia comunitaria están en precios de referencia”. Asimismo, quiso hacer hincapié en que la Ley contemple el “valor incremental de la innovación”.

Respecto a los biosimilares, Encarna Cruz, de BIOSIM, resaltó que “aún falta mucho por concretar, empezando por su definición”. Sus reivindicaciones para la futura Ley apuntan a la necesidad de “hacer atractivo el mercado de biosimilares, no solo para la Administración, sino también para pacientes y profesionales. “Hay que modificar aspectos lesivos como el planteamiento actual de precios de referencia y poner en valor otros criterios que no son solo el precio, sino el acceso, el abastecimiento y otros aspectos relacionados con la compra hospitalaria”.