Aún no se ha definido con precisión lo que se entiende por el concepto de COVID persistente, también denominado Covid Crónico o Long Covid. Sin embargo, está que afecta a un gran número de personas y que, por tanto, está teniendo un gran impacto sanitario y social en la pandemia. Es por ello que desde el Ministerio de Sanidad se ha elaborado un nuevo documento al respecto. En el mismo se actualiza la evidencia científica disponible respecto a los apartados de reinfecciones, del concepto de COVID persistente y de secuelas.

Tal y como explican en el documento en España, numerosas sociedades científicas españolas han elaborado una Guía clínica sobre COVID persistente. En la misma la definen como el complejo sintomático multiorgánico que afecta a aquellos pacientes que han padecido la COVID-19. Los mismos permanecen con sintomatología tras la considerada fase aguda de la enfermedad, pasadas 4 e incluso 12 semanas.  En esta definición no se contempla que los casos tengan un periodo libre de enfermedad, aunque de forma característica la clínica es fluctuante.

Según Sanidad, la evidencia actual lleva a diferenciar dos posibilidades. La primera, el COVID-19 sintomático continuo. En este aparecen signos y síntomas de COVID-19 de 4 a 12 semanas. Después estaría el considerado síndrome post COVID-19. En este caso los signos y síntomas que se desarrollan durante o después de una infección compatible con COVID-19, continúan durante más de 12 semanas y no se explican por un diagnóstico alternativo.

Asimismo, el término secuela a efectos de este informe, haría referencia a un daño órgano-específico más allá de las 12 semanas tras el inicio del cuadro de COVID agudo.

Características del concepto de COVID persistente

Más allá del tiempo de duración de los síntomas, hay otras ideas a matizar en torno al concepto de COVID persistente. Entre ellos el perfil del los pacientes.  Así, el Instituto Nacional de Estadística de Reino Unido, se observó una mayor incidencia en versus hombres. También en las edades medianas de la vida (25 a 69 años). En una encuesta de EEUU, el único factor asociado a COVID persistente fue la gravedad del cuadro inicial, medida por el número de síntomas.

Por otra parte, se desconoce la base fisiopatológica de este síndrome. Es por ello que se barajan varias teorías. La primera es la persistencia del virus en reservorios como el epitelio del intestino delgado desde donde continuaría activo. También cabría explicarlo por la presencia de una respuesta inmune aberrante; por el daño producido por el efecto de autoanticuerpos contra proteínas inmunomoduladoras; o por la hiperactivación de la coagulación y las plaquetas.

Por último, en cuanto a las reinfecciones, se observa que, a pesar de haber tasas de incidencia altas en la población, el riesgo relativo de reinfección estaría entre 0,03 y 0,44 por ciento. Un factor que podría aumentar la tasa de reinfecciones es la circulación de nuevas variantes con escape a la inmunidad natural o generada tras las vacunas. En especial en relación con la B.1.351 y P.1.