El Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) pondrá en marcha en septiembre dos nuevos estudios científicos sobre la pandemia provocada por el coronavirus SARS-CoV-2: uno sobre el COVID Persistente y otro sobre la inmunidad en las residencias de mayores.

Lo ha dado a conocer la ministra de Sanidad, Carolina Darias, y el director del ISCIII, Cristóbal Belda, tras la reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS).

Ambos estudios, que la ministra de Sanidad ha calificado de “tremendamente interesantes”, ofrecerán unos primeros resultados a finales del último cuatrimestre del año.

Objetivos

El objetivo, por un lado, es ser capaces de definir exactamente a qué llamamos COVID Persistente; y, por otro, ser capaces de identificar a lo largo del tiempo cuál es la situación inmunológica del grupo de riesgo de las personas mayores que viven en residencias. Según ha expuesto Cristóbal Belda, director del Instituto de Salud Carlos III.

Doble vía de análisis de la COVID Persistente

En cuanto a la COVID Persistente, el ISCIII, en coordinación con el Ministerio de Sanidad y el Ministerio de Ciencia e Innovación, pondrá en marcha una doble vía de análisis, con el objetivo de garantizar un abordaje a corto y largo plazo. Por un lado, en unos días comenzará un estudio que busca definir clínica y biológicamente este síndrome, caracterizado por secuelas duraderas de la COVID-19, y conocer su prevalencia en España.

Por otro lado, la Acción Estratégica en Salud (AES) 2022 del ISCIII -la principal herramienta de financiación de la investigación biomédica y sanitaria en España-, incluirá la investigación sobre COVID Persistente como uno de sus ámbitos estratégicos, lo que permitirá establecer líneas de investigación a largo plazo.

Estudio ENE-COVID Senior

El segundo estudio será el ENE-COVID Senior, una rama diferenciada con perspectiva de caracterización inmunológica del estudio nacional de seroprevalencia ENE-COVID.

Se realizará en residencias de mayores y su objetivo será investigar si la inmunidad en personas mayores puede tener una duración deferente que en otras poblaciones.

De forma similar a lo realizado en el ENE-COVID, el estudio obtendrá y analizará muestras biológicas de las personas participantes en diferentes momentos a lo largo del tiempo para reunir información lo más consistente posible, permitiendo además realizar análisis de sero-neutralización frente a nuevas variantes virales que puedan surgir en el futuro.

“Es posible que la inmunidad pueda durar menos tiempo y es posible que la calidad de los anticuerpos pueda ser ligeramente diferente a la que se genera en personas de menor edad”, ha apuntado Belda.

El objetivo creará una cohorte para “ir caracterizando los anticuerpos, la calidad de sus anticuerpos, su capacidad ‘in vitro’ de destruir el virus y, por último, la inmunidad celular”, añade.