El Ministerio de Sanidad ha trasladado a las comunidades autónomas la Estrategia de Salud Cardiovascular (ESCAV) del Sistema Nacional de Salud. El objetivo de este documento es desarrollar actuaciones que permitan un abordaje integral de la salud cardiovascular.

En concreto, la Estrategia de Salud Cardiovascular está centrada, por su prevalencia o impacto social, en la cardiopatía isquémica, insuficiencia cardiaca, arritmias y valvulopatías.

Su perspectiva se focaliza en la atención a las personas y tiene un diseño y una metodología multidisciplinares. De esta forma, incluye propuestas de mejora en diagnóstico precoz, atención sanitaria en red, unidades multidisciplinarias y de rehabilitación cardiaca.

Líneas de actuación Estrategias de Salud Cardiovascular

La Estrategia de Salud Cardiovascular prioriza diferentes líneas de actuación. La primera como primordial la prevención. La segunda la reducción del tabaquismo. También la promoción de actividad física y la alimentación saludable. No olvida  el empoderamiento de la ciudadanía en salud cardiovascular; y  con ello, la mejora del control de la hipertensión arterial.

Asimismo, el Ministerio ha destacado que la Estrategia de Salud Cardiovascular ha prestado atención a la importancia de la equidad en salud por género. Para ello propone mejoras en la promoción del conocimiento y el autocuidado de la salud cardiovascular en la mujer. Entre otras medidas incluye la formación de los especialistas en los aspectos de género y salud cardiovascular. También la realización de estudios epidemiológicos que evalúen el impacto de sexo y generó en la salud cardiovascular.

A la visión vertical por patologías Sanidad ha añadido otras cuatro transversales, que trascienden a los conceptos de patología para contemplar más ampliamente el de salud: capacitación; promoción y prevención de la salud; investigación e innovación; y gestión del conocimiento.