Tras el anuncio de un nuevo calendario vacunal común para todo el territorio español, que incluye vacunas no solo vacunas infantiles, sino recomendadas a  lo largo de toda la vida, la ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo ha contestado a algunas de las dudas que han surgido al respecto.

En concreto, ante una pregunta del Diputado Jesús María Fernández, del Grupo Parlamentario Socialista, quien en la sesión de control al Gobierno preguntaba por los beneficios para la población que aporta el disponer de un calendario vacunal a lo largo de la vida, Carcedo ha argumentado que se trata de  una herramienta estratégica ante los llamados “antivacunas”.  Así ha afirmado que “tiene un valor estratégico porque es un arma eficaz contra las tendencias que estamos viendo en otros países del negacionismo a las vacunas”.

Cabe recordar que este nuevo calendario vacunal se pondrá en marcha en 2019 e incluye 10 vacunas para 14 enfermedades, lo que  “da un potente mensaje conjunto de todas las autoridades sanitarias responsables de velar por la salud la ciudadanía”.

Es por ello que tras destacar que, “después de los saneamientos, las vacunas han sido las que más muertes, enfermedades y sufrimiento han evitado”, la ministra ha señalado que el nuevo calendario único, aprobado con el consenso de las CC.AA, tiene unas “condiciones especiales”, ya que es “calendario a lo largo de la vida”.

La posición ante las pseudoterapias

Otra de las últimas medidas del Ministerio de Sanidad que ha tenido que argumentar Carcedo ha sido el nuevo Plan para la Protección de las Personas frente a las Pseudoterapias, ante una pregunta de la diputada Miriam Alconchel, también del Grupo Parlamentario Socialista.

Este plan, que fue presentado la semana pasada junto con el ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque, pretende mejorar la información que lo ciudadanos tienen de estas terapias; el control de la publicidad que se hace de estos productos; complementar la formación de los profesionales sanitarios; y establecer que los tratamientos y terapias que se administran desde los centros sanitarios “siempre se rijan la evidencia científica”.

Al respecto  del mismo, la ministra ha defendido que  esta herramienta estratégica, tiene como fin  eliminar las pseudoterapias de los centros sanitarios y las universidades, con el objetivo de reducir los daños que puede provocar a la salud.