En el contexto internacional el futuro pasa por el concepto ‘One Health’ (una salud). Los gobiernos de Francia y Alemania encabezan esta iniciativa en la que también participan la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) o el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Una selección de expertos está diseñando las bases de un proyecto para evaluar los riesgos de la interfaz humano-animal-ambiental. Además, tendrán como misión asesorar sobre las estrategias a largo plazo para reducir el riesgo de pandemias zoonóticas. Finalmente, identificarán las lagunas en la investigación y los datos, con una visión multidisciplinar.

Los expertos se han preguntado si es posible evitar otra pandemia de estas características, y su respuesta ha sido “tenemos que intentarlo”. Con la iniciativa ‘One health’ se conectará la Medicina veterinaria y la humana, sin perder de vista las cuestiones medioambientales. Y tal vez el gran reto de este concepto será su implantación y desarrollo a nivel mundial.

Salud humana, animal y medioambiental

Monique Otilé, directora general de la Organización Mundial de Sanidad Animal, ha comentado que “la COVID-19 ha puesto dolorosamente de manifiesto que la salud de los seres humanos, los animales y el medio ambiente en todo el mundo está estrechamente relacionada”. “Nadie está a salvo hasta que todos están a salvo. Esto es lo que debemos tener en cuenta para prevenir futuras pandemias”, ha señalado.

“La humanidad no puede vivir en un planeta enfermo. Debemos actuar en conjunto para preservar los bienes comunes, y esto requiere un compromiso político y científico”, ha añadido.

Fondos europeos de recuperación

En la Unión Europea la gran apuesta para la vuelta a la normalidad se basa en el Plan de recuperación para Europa. La propia Comisión Europea define esta iniciativa en su página web como “el mayor paquete de estímulo jamás financiado”.

La herramienta que empleará la UE se llama ‘NextGenerationEU’. Según la Comisión Europea, “es más que un plan de recuperación”. “Se trata de una oportunidad única para salir más fuertes de la pandemia, transformar nuestra economía y crear oportunidades y trabajos para esa Europa en la que queremos vivir”.

Para conseguirlo, se invertirán 750.000 millones de euros. “Es el momento de trabajar para crear una Europa más verde, más digital y resiliente”.

Más del 50% del presupuesto irá destinado “a la modernización”. Una de las propuestas es el plan Horizonte Europa de investigación e innovación. También se apostará por las cuestiones climáticas a través del Fondo de Transición Justa y el programa Europa Digital.

En el ámbito sanitario, el Plan prevé un Fondo de Recuperación y Resiliencia (rescEU) y un nuevo programa de salud (EU4Health).

UEproSalud 2021-2027

Otro programa de la Unión Europea es el UEproSalud 2021-2027, “la respuesta sanitaria de la UE a la COVID-19”. Ya ha tenido repercusiones para el personal médico y sanitario, los pacientes y los sistemas sanitarios en Europa. Ha repartido 5.100 millones de euros entre los países de la UE, las organizaciones sanitarias y las ONG.

Los principales ámbitos de actuación de UEproSalud se basan en la prevención ante posibles amenazas transfronterizas para la salud:

  1. Reservas de suministros médicos para crisis.
  2. Reserva de personal y expertos sanitarios que puedan movilizarse para responder a las crisis sanitarias en toda la UE.
  3. Vigilancia reforzada de las amenazas para la salud.
  4. Refuerzo de los sistemas sanitarios para que puedan afrontar las epidemias y los retos a largo plazo.

 

Este plan de salud europeo tendrá en cuenta cuestiones como:

  1. La prevención de las enfermedades.
  2. La promoción de la salud en una población que envejece.
  3. La transformación digital de los sistemas sanitarios.
  4. El acceso a la atención sanitaria de los grupos vulnerables.
  5. Acceso a los medicamentos y los productos sanitarios.
  6. Empleo prudente y eficiente de los antimicrobianos.
  7. Promoción de la innovación médica y farmacéutica.
  8. Fabricación más ecológica.

 

Certificado COVID Digital de la Unión Europea

Otra herramienta por la que ha apostado la Unión Europea es el Certificado COVID Digital. Se trata de un documento con el que se pretende acreditar que una persona ha sido vacunada, tiene anticuerpos o ha dado negativo en una prueba PCR.

El debate abierto en torno a este ‘pasaporte’ tiene múltiples visiones, principalmente por la protección de datos personales sanitarios. Si finalmente los Estados miembro aceptan estos certificados de vacunación, prueba o recuperación del coronavirus, se eliminarán las restricciones adicionales a los viajes, “salvo en excepciones para salvaguardar la salud pública”.

Los criterios científicos y epidemiológicos, según ha avanzado Bruselas, serán dictados por los expertos del Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades.

Para evitar discriminación, la UE ha previsto la concesión de ayudas para la realización de pruebas PCR, de forma que no tengan un gasto extra las personas que todavía no hayan sido vacunadas y tampoco tengan anticuerpos naturales.

La recuperación en España

El futuro del sector sanitario en España tras la pandemia todavía no se ha definido, o se ha hecho a grandes trazos. Como siempre, dependerá de la acción de las 17 comunidades autónomas, Ceuta y Melilla. La armonía del Consejo Interterritorial durante la pandemia ha sido intermitente, y falta definir su papel a corto, medio y largo plazo.

En principio, la desescalada durante el verano depende de cada Gobierno autonómico, que deberá tener en cuenta la situación epidemiológica en cada momento.

Fondos REACT-EU

Todavía no se sabe cuánto dinero o qué tipo de ayuda recibirá la Sanidad española procedente de los fondos europeos. En diciembre de 2020, el Ministerio de Hacienda ha informado a las CC. AA. del reparto de 10.000 millones del Fondo REACT-EU. Dicho Fondo, según el Departamento que dirige María Jesús Montero, está destinado a “fortalecer el Estado del Bienestar y a reactivar la economía tras el impacto de la pandemia provocada por la COVID-19”.

Los recursos procedentes del REACT-EU deben destinarse a financiar, fundamentalmente, operaciones en el ámbito de la Sanidad, la Educación y los servicios sociales.

Financiación sanitaria

En concreto, se repartirán 8.000 millones de euros en 2021 y 2.000 millones en 2022. En esta partida no están incluidos los 2.436 millones gestionados por el Ministerio de Sanidad en 2021, a través del Programa Operativo Pluri-regional de España, para la adquisición de vacunas que se están repartiendo entre todas las CC. AA.

En esta partida de casi 2.500 millones es donde el Ministerio de Hacienda ha incluido el Plan de Reforzamiento de la Atención Primaria, así como un Plan de Renovación de Tecnologías Sanitarias que ejecutarán las administraciones territoriales. La idea es “incrementar la capacidad de respuesta del sistema sanitario ante futuras emergencias”.

Atención Primaria 2023

A principios de mayo de 2021, Nadia Calviño, ministra de Economía, ha presentado el Plan España Puede (Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Economía). En uno de sus apartados se menciona la reforma de la Atención Primaria, que deberá finalizar en 2023. La idea es ejecutar el Marco Estratégico para el refuerzo de la Atención Primaria y Comunitaria respaldado tanto por el Gobierno central como las CC. AA. en 2019.

Las cuatro fases de la reforma son:

  1. Plan de Acción: desarrollo de las líneas y actuaciones concretas que deben diseñar los Gobiernos autonómicos.
  2. Proyectos regionales: cada autonomía planteará sus propuestas integrales.
  3. Distribución de fondos: determinará la financiación de las actuaciones con fondos de REACT-EU o del propio Estado español. Esta partida requerirá del aval del Consejo Interterritorial.
  4. Reformas e inversiones en cada comunidad autónoma.

 

La industria farmacéutica, dinamizadora

Por su parte, Farmaindustria considera que el sector farmacéutico será uno de los principales agentes dinamizadores de la economía española en los próximos años. Juan López-Belmonte, presidente de Farmaindustria, ha mostrado su confianza en contribuir “a la reactivación económica de España y atraer nuevas inversiones internacionales”.

López-Belmonte ha recordado que en España la industria biofarmacéutica es “un sector estratégico y líder en I+D”. Según ha dicho, uno de cada cinco euros que la industria española invierte en I+D procede de las compañías farmacéuticas.

“Es un sector puntero en producción y exportación de alta tecnología, con el 24% del total. También es líder en la creación de empleo de calidad, con un 94% de contratos indefinidos”.

Plan Estratégico de la Industria Farmacéutica

El presidente de la patronal farmacéutica se ha referido al Plan España Puede, que otorga “un carácter estratégico a la industria farmacéutica”. En concreto, ha calificado como “positivo” que en las reformas que plantea el Plan España Puede se incluya el desarrollo de un Plan Estratégico de la Industria Farmacéutica.

En diferentes ocasiones Farmaindustria ha mostrado su deseo de colaborar con las Administraciones estatal y autonómicas para relanzar la Sanidad y la Economía españolas durante y, sobre todo, después de la pandemia.

La estrategia de trabajo planteada por Farmaindustria sugiere que España como país vaya más allá de los sectores del turismo y la automoción para reactivar su economía. En contraposición a estos modelos de actividad, la industria farmacéutica ha apostado por “la innovación, el empleo de calidad y la búsqueda de fuentes de inversión internacional”.

Investigación clínica de excelencia

Durante la pandemia, España ha sido el país que ha participado en la elaboración de más ensayos clínicos. El trabajo de los profesionales sanitarios españoles en estas investigaciones es muy bien valorado por las grandes compañías internacionales. Farmaindustria también ha planteado la necesidad de dar un paso más en este sentido y conseguir alcanzar “una investigación clínica de excelencia en España”.

“La oportunidad es clara. Nuestro país es referente en la realización de ensayos clínicos. Como hemos visto durante la pandemia, el sector ha respondido bien. Nos hemos ganado una posición de prestigio internacional en ensayos clínicos y, si entre todos creamos las condiciones adecuadas, podemos convertir a España en un verdadero polo internacional de inversiones en el sector farmacéutico”, ha augurado López-Belmonte.

Salud, economía e investigación

También ha apostado por la investigación Humberto Arnés, director general de Farmaindustria. “El mejor euro público invertido es el que va a salud”, ha dicho en un encuentro organizado en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.

En su intervención, ha negado que la innovación ponga en riesgo la sostenibilidad del sistema sanitario. “Administración e industria cooperan para prevenirlo”, ha comentado Arnés, para quien “no hay economía sin salud, no hay salud sin fármacos y no hay fármacos sin investigación”.

Entre otras propuestas, el representante de Farmaindustria ha mencionado “una gestión presupuestaria del Sistema Nacional de Salud más flexible para poder introducir con rapidez la innovación”.

España ha llegado a destinar un 6,5% de su PIB a la Sanidad, pero ha disminuido hasta el 6%. “Esto significa perder cerca de 5.000 millones anuales durante una década. Hoy se habla de destinar al menos un 7% del PIB, es decir, aumentar en unos 12.000 millones el presupuesto anual”, ha sugerido Arnés.

“Enorme” demanda de ensayos académicos

En el último año, en España se ha producido una “enorme” demanda de ensayos académicos, según ha dicho César Hernández, jefe del Departamento de Medicamentos de Uso Humano de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).

La Agencia ha tenido que reorganizarse para poder ofrecer el apoyo necesario. “En el futuro, debemos ser capaces de organizar ensayos más grandes… Nos sentimos contentos por poder ayudar a canalizar ensayos clínicos de COVID-19, que junto con el resto de los ensayos, han sumado más de 1.000 en un año”.

Inversión en la regulación

César Hernández ha hablado de la necesidad de “invertir en la regulación”. “El interés y el compromiso de todos apunta a la incorporación de las innovaciones a la práctica”. Los intereses de los gestores sanitarios y los pagadores también deben estar alineados, y ha enumerado varios objetivos:

  • Investigación en línea.
  • Empleo de datos.
  • Uso compasivo de medicamentos.

 

El representante de la agencia regulatoria española ha hablado del presente y del futuro más cercano. “Estamos en una encrucijada. En Europa hay varios proyectos legislativos para regular la investigación. Diversos actores están llamados a convertir Europa y España en actores principales de investigación clínica para competir sin temor desde el origen de un proyecto de investigación hasta el acceso final al medicamento”.

Horizonte 2025 y España 2050

Entre las estrategias sanitarias a medio plazo, Jesús García Foncillas, del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz de Madrid, ha hablado de ‘Horizonte 2025 de la innovación en Oncología’. Los principales objetivos marcados para el año 2025 son:

  • Acceso equitativo a los tratamientos disponibles.
  • Fomento de la innovación en ensayos clínicos.
  • Promoción del uso del Real World Data.
  • Apoyo al desarrollo de la Medicina de precisión, los biomarcadores y las ‘ómicas’.

 

Y, a más largo plazo, Pedro Sánchez ha anunciado las líneas estratégicas del proyecto ‘España 2050. Fundamentos y propuestas para una Estrategia Nacional de Largo Plazo’. El propio documento sugiere que “España tendrá que acometer reformas y poner en marcha iniciativas ambiciosas en cinco frentes”.

El primero de esos frentes está relacionado con la Sanidad: “Convertir la salud en un eje central de las políticas públicas, en aras de mejorar la resiliencia de la población en edades avanzadas”. Para conseguirlo, se mencionan cuatro líneas de actuación:

  1. Creación de una Estrategia Nacional de Envejecimiento Saludable.
  2. Establecimiento de una Agencia de Evaluación de Políticas en Salud.
  3. Consolidación de la solvencia del Sistema Nacional de Salud.
  4. Garantía de financiación pública y utilización de servicios y prestaciones sanitarias orientadas a una obtención eficiente y equitativa de resultados en salud.

Impulso de la industria biotecnológica

La Asociación Española de Bioempresas (Asebio) también ha pedido un esfuerzo a las Administraciones públicas para salir reforzados de la crisis. En concreto, ha solicitado “un cronograma de acciones y un presupuesto” para impulsar la industria biotecnológica.

Ion Arocena, su director general, ha dicho que el sector de la biotecnología puede ser “un vector de desarrollo industrial” para España. “Tenemos fortalezas como ecosistema, pero también algunos eslabones en la cadena de valor que son mejorables. Las empresas necesitan un impulso decidido, y es una cuestión de voluntad política y de alinear todos los agentes del sistema para dar ese necesario paso adelante”.

Como sector, las bioempresas necesitan “instrumentos y políticas específicas”, ha dicho el responsable de Asebio. “Somos un sector particular, donde la ‘empresa tractora’ puede ser una pyme (pequeña y mediana empresa). Los instrumentos financieros que necesitamos para nuestro desarrollo son diferentes a los que requieren otros sectores. Por ejemplo, los instrumentos basados en préstamos no son óptimos, necesitamos más ayudas a través de las subvenciones”

La apuesta de la Sanidad privada

La apuesta por la innovación de la Fundación IDIS (Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad) ha sido analizada por su presidente, Juan Abarca. “Los hospitales y las aseguradoras llevamos muchos años utilizando las nuevas tecnologías, la telemedicina, la videoconsulta…”.

Según su experiencia, durante los meses de la pandemia se ha avanzado “lo que no se ha hecho en cinco años. Ahora todas las aseguradoras y hospitales han puesto en marcha este tipo de sistemas”.

También se ha dado un fuerte impulso a los temas relacionados con la inteligencia artificial, el big data, etc. “Siempre he defendido que los datos deben ser anonimizados, pero públicos. La aportación de los datos ayuda a que el sistema funcione mucho mejor”, ha añadido el presidente de la Fundación IDIS.

Ley de financiación autonómica

En un encuentro organizado por la Fundación Bamberg, Margarita Alfonsel, secretaria General de Fenin, ha planteado sus propuestas para los próximos años. Así, la representante de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria ha reclamado una “ley de financiación autonómica”.

Margarita Alfonsel también ha pedido la renovación del parque tecnológico obsoleto. Para ello, es necesario “un mapa tecnológico para saber cómo, dónde y cuándo invertir. Hay que comprar por valor y resultados en salud”


 

Los pacientes piden consultas presenciales

Para la vuelta a la normalidad, los pacientes han pedido recuperar las consultas presenciales. Toñy Gimón, de la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA), ha comentado que “la pandemia ha tenido un impacto significativo en los programas de detección precoz”.

“Estamos preocupados por todos aquellos tumores que no se han podido diagnosticar. Debemos conseguir que la Atención Primaria vuelva a funcionar con normalidad. Creemos que la telemedicina no es suficiente”, ha dicho.

Toñy Gimón ha reclamado “avanzar en la Medicina de precisión y la Medicina Personalizada”. “Necesitamos una gran inversión y para ello hay que recurrir a la industria farmacéutica. Investigar nos permitirá prevenir el cáncer, entre otras enfermedades. Tendremos diagnósticos más precoces, tratamientos dirigidos e individualizados y seguimiento personalizado. Nuestra enfermedad, a la carta. A cada uno, lo que necesitemos”, ha resumido.

La presidenta de FECMA ha destacado la importancia de la digitalización, que “en el futuro requiere más inversión y recursos humanos”. También ha valorado el esfuerzo de los profesionales sanitarios, así como el de la industria durante esta pandemia.