Los boticarios van a ganar a los facultativos la batalla por la sustitución de fármacos. Según ha podido saber LA RAZÓN, Sanidad cree contraproducente incluir en las recetas la casilla que le reclama la Organización Médica Colegial para bloquear desde ella la sustitución del fármaco prescrito, según recoge el diario LA RAZÓN.

El presidente del Consejo General de Colegios Farmacéuticos, Pedro Capilla, tiene todas las cartas en su mano para ganarle la partida de las sustituciones de medicamentos a su homólogo en la Organización Médica Colegial (OMC), Guillermo Sierra. Después de meses de lucha encarnizada entre ambas organizaciones, el Ministerio de Sanidad tiene ya prácticamente decidido no incluir en las recetas la casilla que hasta ayer mismo le ha pedido el representante de los facultativos, para bloquear con ella al boticario el trueque del medicamento prescrito, según ha podido saber LA RAZÓN.

El departamento de Ana Pastor, que prefiere mantener oficialmente una postura de indecisión para evitar la presión de la OMC ¬un portavoz dijo ayer a este periódico que el subsecretario, Pablo Vázquez, "no ha tomado aún una decisión" y que "sigue estudiando el asunto"¬ cree sin embargo contraproducente introducir el casillero en los talonarios, por entender que su filosófía ¬impedir las sustituciones de fármacos¬, es contraria al objetivo de fomentar la prescripción por principio activo (la sustancia básica del medicamento). Sus reticencias también se han producido después de cerciorarse de las disensiones que existen en las propias organizaciones médicas en torno al asunto. De hecho, la OMC ha sido la única organización en pedir la casilla, ya que la Confederación de Sindicatos Médicos ha mantenido silencio sobre la misma, y la Sociedad de Medicina Familiar y Comunitaria, mayoritaria en primaria, ha llegado incluso a oponerse a ella.

La no inclusión del casillero en las recetas supondría un auténtico golpe en la línea de flotación de la OMC y de Farmaindustria, defensora también de la medida, y un espaldarazo a las posiciones de los boticarios, que ya han visto cómo las autoridades daban el espaldarazo a la "atención farmacéutica integral". Se da además la circunstancia de que el propio Ministerio había mostrado su intención de impedir las sustituciones en un plan de choque adelantado por este periódico. En él, Sanidad apuntaba que "se introducirá la casilla de bloqueo de la sustitución en la receta médica".

Dicha inclusión respondió al pacto secreto, pero verbal, que en 2001 suscribieron Guillermo Sierra y la entonces titular de Sanidad, Celia Villalobos. A pesar de su diplomática posición oficial, LA RAZÓN ha podido saber que el Ministerio entiende ahora que no le compromete ni este acuerdo ni lo dispuesto en el Pacto de Estabilidad que suscribió con los facultativos la ya ex ministra. En él, Villalobos se comprometió a estudiar la posibilidad de incluir en la receta la polémica casilla.