El pleno del Consejo Interterritorial del SNS ha aprobado la distribución de 220 millones de euros entre las autonomías para la mejora de la Salud Digital. En concreto, ha aprobado la modificación de criterios para distribución entre las comunidades y ciudades autónomas del Programa de desarrollo de medidas para mejorar la eficiencia y la sostenibilidad del SNS . De esta forma, se modifican las cuantías asignadas a cada una de las comunidades y ciudades autónomas. Estas proceden del convenio suscrito en 2016 entre el Gobierno de España y Farmaindustria.

Ahora, estas deberán dedicar, al menos, un 25 por ciento a proyectos asociados a la gestión económico-financiera de los productos farmacéuticos. El otro 25 por ciento debe ir a la integración de los sistemas de las comunidades y ciudades autónomas con los servicios digitales del SNS. Entre estos, la Historia Clínica Digital Interoperable; la Tarjeta Sanitaria Individual;  la Receta Electrónica Interoperable; el Registro Estatal de Profesionales Sanitarios; el Nodo de Verificación de Medicamentos (SNSFARMA). También el Registro Central de Vacunación (REGVACU) y la Base de Datos Clínicos de Atención Primaria (BDCAP).

El 50 por ciento restante irá destinado a la puesta en marcha de proyectos vinculados con la Estrategia Nacional de Salud Digital. Esta se divide en tres áreas principales: la analítica de datos, en conexión con el Espacio Nacional de Datos de Salud; la ampliación y renovación de las infraestructuras TIC de los centros sanitarios y sociosanitarios, por ejemplo, en ciberseguridad; y los sistemas integrados de gestión y análisis de imágenes médicas, asegurando la disponibilidad y acceso a este tipo de servicios con independencia del nivel asistencial.

Otros proyectos tras la Salud Digital

Además de las novedades sobre Salud Digital, el CISNS también ha abordado otras cuestiones. Entre ellas, se ha avanzado que el Gobierno contará con las aportaciones de los sanitarios en el diseño de la Estrategia de Salud Mental y el Plan de Acción de Salud Mental y COVID-19.

Así lo ha asegurado la ministra Carolina Darias durante su intervención telemática en el acto inaugural del IX Congreso del Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME). En este sentido, Darias ha remarcado el impacto de la pandemia en la salud mental de muchos profesionales. Por ello, se está poniendo en marcha un Plan de Acción en Salud Mental para paliar los efectos de la crisis sanitaria provocada por el SARS-CoV-2 en la salud mental.

En otro orden de cosas se ha consensuado la propuesta de acuerdo de criterios para la distribución de fondos con cargo al presupuesto en el marco de los planes de formación continuada. Todo ello con el objetivo último de la mejora de la calidad en la atención sanitaria al ciudadano.