El Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social ha sacado a consulta pública el ‘Plan de acción para fomentar la utilización de los medicamentos reguladores del mercado en el Sistema Nacional de Salud: medicamentos biosimilares y medicamentos genéricos’, que contempla, entre otras medidas, la prescripción de fármacos por principio activo.

El plan, consensuado en la Comisión Permanente de Farmacia del CISNS y que ha incorporado ideas de la Asociación de la Economía de la Salud, el Comité Asesor para la Prestación Farmacéutica del SNS o la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC), busca “facilitar la sostenibilidad y la eficiencia de la prestación farmacéutica del Sistema Nacional de Salud”.

“Su aparición garantiza la competencia en el mercado farmacéutico y mejora el acceso de la innovación a los pacientes, ya que favorecen la sostenibilidad de los sistemas sanitarios. Asimismo, fomentan la innovación, ya que la competencia de los medicamentos genéricos y de los biosimilares es clave para que los laboratorios de originales orienten sus inversiones a I+D de nuevas moléculas”, justifica el departamento dirigido por la ministra de Sanidad en funciones, María Luisa Carcedo.

El plan, que tiene una visión “tanto a corto, como a medio y largo plazo”, tiene como objetivo general “fomentar la utilización de estos medicamentos, reduciendo las barreras de entrada en el SNS”. Para ello, en primer lugar, pretende disminuir “el tiempo desde que se autoriza el medicamento regulador hasta que se incluye en la prestación farmacéutica del SNS”.

Igualmente, el Ministerio busca desarrollar “incentivos” para promover el interés de la industria de genéricos y biosimilares en España; incrementar la “competitividad” en el mercado farmacéutico y la utilización de estos fármacos en el sistema sanitario público; o generar mayor confianza tanto entre los profesionales como en la ciudadanía sobre la calidad y seguridad de estos productos.

Sanidad insiste en que tanto los genéricos como los biosimilares son “herramientas de sostenibilidad para el sistema sanitario público”. “Favorecen la contención del gasto sanitario al reducir los precios de los medicamentos originales de referencia, manteniendo las mismas garantías de calidad, seguridad y eficacia de los medicamentos y fomentan la innovación farmacéutica”, añaden.