Un conjunto de medidas para hacer frente a la COVID-19 en el escenario actual y en los que puedan producirse en un futuro, como el control ante una posible segunda ola. Ese es el contenido del borrador del “Plan respuesta temprana en un escenario de control de la pandemia por COVID-19”. El mismo ha sido presentado por el Ministerio de Sanidad a las Comunidades Autónomas.  De esta forma, las mismas podrán hacer sus aportaciones antes de su aprobación definitiva en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud.

El objetivo del plan es tener preparadas una serie de medidas para controlar una posible segunda ola de la pandemia. Para ello, plantea reducir el impacto de la pandemia mediante el fortalecimiento de intervenciones rápidas, oportunas y eficaces. Al mismo tiempo, preparar las capacidades de España frente a un incremento de la transmisión que, llegado el caso, pueda derivar en una segunda ola de transmisión de SARS-CoV-2.

Propuestas para controlar una segunda ola

El objetivo del Plan es dotar al SNS de una mayor capacidad para que sea capaz de controlar una segunda ola de la pandemia. Todo ello intentando evitar las tensiones ocurridas durante la primera ola, como la falta de suministros sanitarios.

Esto requiere una acción amplia y coordinada e incluye la preparación en los ámbitos de Salud Pública, asistencia sanitaria y laboratorio. También la compra extraordinaria de la vacuna de la gripe y la preparación de las medidas farmacológicas y no farmacológicas frente al COVID-19.

Asimismo, el plan establece que las CC. AA. deben garantizar una capacidad suficiente de recursos humanos en los servicios de Salud Pública. Igualmente, deben disponer de planes de contingencia; garantizar el funcionamiento adecuado de un sistema de información para la alerta precoz las 24 horas del día durante los 365 días del año.

Otro aspecto es asegurar la capacidad de laboratorio ante el posible aumento de la demanda diagnóstica; e identificar de forma precoz y buscar activamente los casos, entre otros.

En el ámbito de la atención sanitaria, el Plan señala que las CC. AA. deben activar los planes de contingencia en Atención Primaria y Hospitalaria de forma adaptada a cada escenario; garantizar capacidad suficiente de recursos humanos y de Equipos de Protección Individual. De la misma forma, han de disponer de una capacidad suficiente de camas de agudos y de cuidados críticos con capacidad de respiración mecánica invasiva. En este caso, entre 1,5 y 2 camas de cuidados críticos por cada 10.000 habitantes y entre 37 y 40 camas para enfermos agudos por cada 10.000 habitantes.