Los niños con tuberculosis requieren un tratamiento largo, tedioso y que supone un reto para los padres y cuidadores. De hecho, la falta de adherencia al mismo es una de las principales causas de fracaso terapéutico. Esto conlleva mayor morbilidad, potencial aparición de resistencias y perpetuación del riesgo de contagio en la comunidad. En este contexto han aparecido comprimidos dispersables de dosis fija (CDFp). Estos incluyen combinaciones de los fármacos antiTB orales de primera línea, de características organolépticas agradables para los niños con tuberculosis.

Actualmente, más de 100 países en el mundo están utilizando ya estos CDFp con éxito. A pesar de ello, los CDFp todavía no han sido evaluados por la Agencia Europea del Medicamento y no están disponibles en España. Desde el Grupo de Trabajo de Tuberculosis de la Sociedad Española de Infectología Pediátrica (SEIP) y la Red Nacional para el Estudio de la Tuberculosis Pediátrica (pTBred), se ha intentado importar los CDFp en distintas ocasiones en los últimos años sin éxito.

Importar tratamiento oral para niños con tuberculosis

Es por ello que ahora pediatras, neumólogos, infectólogos y farmacéuticos urgen a agilizar la importación de este tratamiento oral para los niños con tuberculosis.  Tal y como explican en nota de prensa, a pesar de la buena disposición de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios y de la delegación de McLeods en Europa, esto no ha sido posible, fundamentalmente por factores regulatorios y económicos.

De esta forma, la petición pasa por facilitar los trámites para la importación de los CDFp hasta que estas presentaciones sean autorizadas por las Agencias Europea y Española del Medicamento. Los sanitarios, que han firmado un documento conjunto, se ponen a disposición de la Administración para colaborar en todo lo que fuese necesario para lograrlo.

Cabe recordar que la tuberculosis causaría, cada día, unos 28.000 nuevos casos (10 millones/año) y 4000 muertes (1,5 millones/año). De estas, un 20 % en niños. Se trata, además, de una enfermedad asociada a la pobreza, uno de los mayores azotes de la humanidad y la principal causa infecciosa de muerte entre las personas con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).