Los retrasos en la Ley de Seguridad del Paciente resultan incomprensibles para el sindicato SATSE. Señalan que ya han pasado seis meses desde su toma en consideración en el Pleno del Congreso de los Diputados. Entonces consiguió con 312 votos a favor y solo 10 en contra. Pese a ello, semana tras semana, se sigue prorrogando el plazo de presentación de enmiendas parciales.

Ante estos retrasos en la Ley de Seguridad del Paciente, SATSE recuerda que más de 100 estudios científicos nacionales e internacionales acreditan la necesidad de su implementación. En concreto, al respecto de una asignación de pacientes por cada enfermero que no sobrepase los límites de seguridad. Según SATSE esto pone en claro riesgo la salud y vida de las personas.

Después de 15 prorrogas, piden a los distintos grupos políticos que prioricen la salud y seguridad de todas las personas. Por ello, reclaman que, tras la presentación y debate de las enmiendas parciales que consideren oportunas, aprueben esta norma. La misma “nos convertirá en uno de los pocos países del mundo y el único en Europa en garantizar la seguridad del paciente de manera igualitaria, justa y eficaz”, concluye SATSE.

Argumentos contra los retrasos en la Ley de Seguridad del Paciente

En cuanto a los datos aportados por diferentes estudios, SATSE señala que por cada paciente que se asigne a un enfermero por encima de siete se incrementa la mortalidad en un 4 por ciento. Además, la falta de estos profesionales en los centros incrementa el riesgo de muerte en un 13 por ciento. En el mismo sentido, otro estudio señala que, cuando la dotación de pacientes por enfermero o enfermera en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) supera los 1,5, el riesgo de fallecimiento se incrementa en 3,5 veces.

Otros estudios señalan que una elevada asignación de pacientes por enfermero conlleva un aumento sustancial de las infecciones en los pacientes. También un incremento de la probabilidad de reingreso hospitalario y un aumento en Atención Primaria del número de pacientes mal controlados mayores de 65 años. Todo ello conlleva además un incremento sustancial de los costes sanitarios y de las estancias en los centros.

El último ejemplo es el nuevo estudio publicado en la revista ‘The Lancet’. Este constata que en los hospitales con una ratio de 4 pacientes por enfermera en los turnos de mañana y tarde, la tasa de mortalidad se ha reducido hasta un 7 por ciento en 30 días. Igualmente las readmisiones en una semana también descendieron en un 7 por ciento y la duración de la estancia se acortó en un 3 por ciento.