Que el Gobierno cumplan su compromiso de reforzar y mejorar el Sistema Nacional de Salud (SNS). Esa es la petición del sindicato de Enfermería (Satse). En concreto, se refiere a aumentar la inversión en Sanidad. Para ello, reclama llegar al 8 por ciento del PIB en 2021.

No obstante, países como Francia, Dinamarca, Holanda o Austria, ya superan el 10 por ciento. Asimismo, en Alemania, Suecia y Suiza destinan el 11 por ciento de su PIB a sus respectivos sistemas de salud.

De hecho, el objetivo final debería ser el de llegar al 10 por ciento del PIB en 2023. Esto supondría en torno a 40.000 millones de euros más. “Si algo ha quedado claro tras la expansión aún creciente de la COVID-19 es la urgente necesidad de contar con más recursos humanos y materiales para hacer frente a esta pandemia y a cualquier otro problema de salud pública”, insisten desde Satse.

Reducción del porcentaje del PIB

Satse ha recordado que, durante los años de crisis se registró una progresiva reducción de la inversión en Sanidad. Esta disminuyó hasta no llegar ni al seis por ciento del PIB. Esto conllevó un “grave deterioro” de la atención que se presta a ciudadanos y pacientes.

Satse ha reiterado que el sistema sanitario “sufre aún muchas deficiencias”, las cuales han quedado patentes en momentos de menor presión asistencial. Todas ellas, apostilla, deben ser subsanadas cuanto antes para no volver a sufrir situaciones especialmente duras.

Por otra parte, el sindicato ha reclamado también que el presupuesto para Sanidad tenga carácter finalista. También que se reforme al actual sistema de financiación autonómica para poder destinar más dinero a la sanidad. Todo ello para reorientar el gasto a políticas de prevención y promoción de la salud.