El proyecto de ley de modificación de la Ley de Salud de la Comunidad Valenciana, que recoge la recuperación de la universalidad de la atención sanitaria y apuesta por la gestión pública de la misma, ha sido aprobado por el pleno de las Cortes Valencianas.

En concreto, este ha tenido luz verde gracias a los votos a favor de PSPV, Compromís y Podem y la abstención de PP y Cs. De hecho, tanto PP y Cs han coincidido en señalar que esta norma será una de las primeras que cambiarán en caso de gobernar en la próxima legislatura, tras las elecciones autonómicas de 2019.

Entre los hitos más destacados del mismo, cabe destacar que incluye el impulso a la equidad farmacoterapéutica, la atención a la salud mental o medidas relacionadas con el impulso a la investigación biomédica y sanitaria. También promueve actuaciones para fomentar la donación voluntaria y gratuita de sangre, órganos, tejidos y células, incluyendo células progenitoras hematopoyéticas de sangre periférica, cordón umbilical o médula ósea.

Opiniones diversas

El parlamentario de Podem Daniel Geffner ha manifestado que con esta modificación la Comunidad dispondrá de una norma “más adecuada para afrontar los retos que tiene por delante la sanidad pública valenciana”. A su juicio, el texto supone un avance porque defiende un modelo de sanidad “pública universal, de calidad, accesible y con equidad”.

De forma contraria, el diputado popular José Juan Zaplana ha criticado que la Ley de Salud de la Comunidad Valenciana es  una nueva “chapuza” del Consell, consecuencia de la “pésima y caótica” gestión de la consejera de Sanidad, Carmen Montón, que “pone en peligro “la salud de los ciudadanos.

Como argumento, ha señalado que esta norma ya tuvo que ser modificada por los informes de la abogacía y Consell Juridic en la fase de anteproyecto y ha criticado que da competencias Inconstitucionales a los ayuntamientos, crea organismos y plataformas que ya existen, y “cercena muchos derechos de los ciudadanos”.

A modo de conclusión, la parlamentaria de Compromís Isaura Navarro, ha destacado por su parte que la Ley de Salud de la Comunidad Valenciana, recoge la prohibición de posiciones de dominio para que “haya más competencia cuando las empresas se presenten a concesiones sanitarias”.