Un estudio realizado por científicos italianos ha confirmado la eficacia de los antioxidantes en la mejora de la fertilidad masculina. El trabajo sigue la estela iniciada hace dos décadas por el doctor Jan Tesarik, que recomendaba el uso de las vitaminas antioxidantes E y C para mejorar la fertilidad masculina, y propone el uso complementario de otros antioxidantes como el mioinositol, ácido lipoico, ácido fólico, coenzima Q10, zinc, selenio y betaina.

Se estima que hasta el 80 por ciento de los casos de infertilidad y subfertilidad masculina están relacionados con el estrés oxidativo.

Especies reactivas del oxígeno

Procesos oxidativos en los espermatozoides llevan a la formación de diferentes moléculas con un fuerte potencial oxidativo, llamadas colectivamente especies reactivas del oxígeno (ERO). En condiciones normales, las ERO ejercen efectos beneficiosos sobre la función de los espermatozoides, aportando la energía para una variedad de procesos relacionados con la fecundación. La presencia de antioxidantes naturales mantiene un equilibrio entre la producción de las ERO y su eliminación, cuando la producción excede la necesidad funcional de los espermatozoides.

El estrés oxidativo se desarrolla cuando la producción de los antioxidantes naturales se ve perturbada por varias condiciones clínicas y, sobre todo, por un impacto de diferentes factores medioambientales y de estilo de vida, tales como exposiciones prolongadas a altas temperaturas, la radiación electromagnética, los pesticidas, el tabaquismo, el abuso de alcohol, la drogadicción, y la alimentación inadecuada (hiperlipídica, hiperproteica, obesidad, alimentación insuficiente)

La fórmula más adecuada para cada hombre se tiene que determinar a partir de un análisis exhaustivo de diferentes parámetros del semen en una clínica especializada en el tratamiento de este tipo de patologías. Solo así se puede elegir la combinación de medicamentos más adecuada para cada paciente.