Uno de los tratamientos más habituales en el tratamiento del asma, los corticoides inhalados, podrían resultar beneficiosos en el abordaje del nuevo coronavirus. Los resultados de varios estudios, in vitro y en vivo, han arrojado datos que originan la hipótesis de que algunos corticoides inhalados podrían disminuir la replicación del SARS-CoV2. De confirmarse, serían unos resultados importantes para el abordaje de la actual pandemia que está afectando a todo el planeta.

Los corticoides inhalados son considerados los medicamentos antiinflamatorios de elección para el tratamiento de mantenimiento de la mayoría de los pacientes afectados por asma persistente, gracias a su gran eficacia y a su capacidad de inhibición de diversos pasos del proceso inflamatorio.

Para conocer más datos sobre el asma y coronavirus, en EL MÉDICO INTERACTIVO hemos hablado con el doctor Francisco Javier Álvarez Gutiérrez, de la Unidad de Asma del Servicio de Neumología del Hospital Universitario Virgen del Rocío, en Sevilla. A su juicio, es pronto para poder asegurar nada, ya que con el coronavirus las noticias van cambiando por semanas, pero hay varios estudios que sugieren la hipótesis de que los corticoides podrían prevenir la COVID-19 o la evolución de la misma.

Dos hipótesis

Tal como nos explica el facultativo, son dos las hipótesis que sustentan esta teoría. Por un lado, los resultados preliminares de varios estudios en marcha en modelos in vitro que han evidenciado ese efecto protector de los corticoides en disminución de la replicación del coronavirus. Y por otro, un estudio en vivo, en el que se implica a la enzima convertidora de la angiotensina II (ACE2, por sus siglas en inglés).

Este último estudio, cuyos primeros datos se conocen desde hace tan solo unas semanas -explica el neumólogo-, relacionan los efectos beneficiosos de los corticoides inhalados sobre los receptores de la ACE2. Es importante referir que los receptores de esta enzima son considerados la diana de la subunidad 1 de las espículas del coronavirus, es decir, la llave por la que el SARS-CoV2 entra en las células alveolares y en los macrófagos alveolares. “Los resultados de los estudios sugieren que en los pacientes asmáticos infectados que están siendo tratados con corticoides inhalados, los receptores de la ACE2 se expresan menos en esputo”, destaca el doctor Álvarez.

No obstante, el neumólogo recalca que se trata solo de teorías que ahora se deben demostrar y probar en una amplia muestra poblacional para comprobar si, efectivamente, pueden explicar la hipótesis de que los tratamientos con corticoides inhalados previenen la COVID-19 o la evolución de la infección. “Si llegara a demostrarse sería fundamental para el tratamiento de la pandemia actual”, asegura el especialista.

Buena evolución de pacientes con asma

Otro dato interesante y que ha sorprendido a los especialistas en relación a la COVID-19 y el asma es que en las personas afectadas por la enfermedad respiratoria no hay una mayor prevalencia de contagio por coronavirus. Y más aún es que los que lo contraen tienen una evolución, en general, buena.

Según comenta el doctor Álvarez Gutiérrez, las primeras series publicadas en China denotaban los pocos casos de contagiados con antecedentes de asma; una prevalencia que oscilaba entre el 0,3% y menos de un 1% -teniendo en cuenta la prevalencia de asma en adultos que es de más del 6%. Por su parte, las últimas series publicadas de Estados Unidos -sobre todo de Nueva York- registran unos datos algo mayores que oscilan entre el 9% y el 12%.

“En nuestro medio estamos observando estas mismas circunstancias, la no mayor prevalencia del antecedente de asma en pacientes ingresados por la COVID-19, y la buena evolución de estos casos, por lo que creemos conveniente plantear un estudio para objetivar qué factores están asociados a estos hallazgos y, en concreto, el fenotipo de los pacientes con asma afectados por esta infección y su evolución”, explica el neumólogo.

Mejor cumplimiento terapéutico

Otro dato que llama la atención es que, durante el confinamiento, parece que los pacientes con asma están cumpliendo mejor el tratamiento. De confirmarse, serían buenos datos, teniendo en cuenta que se estima que más del 50% de los pacientes con asma no tienen controlada su enfermedad en gran medida por una falta de cumplimiento terapéutico o el mal manejo de la terapia inhalada.

“Dada la situación actual, nosotros estamos haciendo muchas consultas telefónicas para revisar a nuestros pacientes, y tenemos la impresión de que ahora más que nunca se están siguiendo las pautas terapéuticas y están más concienciados con el cumplimiento terapéutico, ya que no quieren estar mal en unas circunstancias como las actuales”, subraya el neumólogo.

Asimismo, la sensación desde el centro hospitalario sevillano es que los pacientes están mejor controlados, “posiblemente aquí entren en juego otros factores como es la menor contaminación ambiental, la falta de exposición de los pacientes a pólenes, el menor ejercicio físico que alivia la disnea… son factores que influyen en el mejor control de los pacientes con un asma sobre todo leve-moderada, incide el doctor.

¿Se pueden confundir los síntomas?

En lo que respecta a los síntomas, podría ser fácil confundir los que presenta el coronavirus y los de una exacerbación de asma. Podría decirse que un síntoma diferencial podría ser la fiebre, pero tampoco es así, dado que un paciente con asma podría sufrir un catarro con elevación de temperatura y síntomas de asma. En este contexto, el doctor Álvarez destaca que es fundamental hacer diagnósticos diferenciales de los pacientes que evite riesgos innecesarios, siendo necesario realizar los estudios pertinentes de diagnóstico de la infección por coronavirus con PCR en los casos sintomáticos.

Según su experiencia, un dato que también sorprende en la relación entre asma y COVID-19 es que los pacientes infectados por el coronavirus y con antecedentes de asma suelen tener los síntomas habituales de la nueva infección: tos, fiebre y, en menos casos, pero de forma más específica, diarrea e inhibición del gusto y del olfato, sin embargo, no suelen reaccionar con una agudización del asma propiamente dicha o presentar hiperreactividad bronquial.

“Lo habitual es que cuando un paciente con asma tiene una infección por rinovirus o por el virus de la gripe tiende a empeorar en su condición respiratoria, con un asma más exacerbado, además de la infección vírica. En el caso del coronavirus, parece no ser exactamente así, sino que la mayoría de pacientes muestran sobre todo los síntomas típicos del virus y presentan una evolución, incluso, mejor que en otro tipo de pacientes”, argumenta el doctorÁlvarez. Otro dato que podría tener su explicación en el efecto protector de los corticoides inhalados.

No obstante, el doctor Álvarez recalca que es solo una teoría que habría que confirmar con un estudio amplio con una muestra real de pacientes que lo sostenga. “Y una vez confirmado habría que ver en qué pacientes se produce, ya que ni todos son iguales, ni tienen las mismas comorbilidades, ni la misma carga genética”, asegura. Hay múltiples factores que es necesario investigar antes de ofrecer conclusiones, “aunque -continua- estamos ante una línea de investigación muy interesante, con datos preliminares que indican que alguna de estas terapias podría ser efectiva”.

Nebulizadores y coronavirus

Un aspecto esencial en el tratamiento del asma, a juicio del especialista, es que los pacientes sigan al pie de la letra las indicaciones de sus médicos y no dejen de cumplir el tratamiento para mantener el asma bajo control. “Seguir las pautas, tener un plan de acción personalizado por si tuviera una crisis y no abandonar en ningún caso el tratamiento”, indica.

En lo que se refiere a las diferentes técnicas inhalatorias, desde la SEPAR se ha advertido que debe evitarse la utilización de nebulizadores durante las agudizaciones de asma, dado que incrementan el riesgo de diseminar el virus a otros pacientes y al personal sanitario. Sobre el referente, el doctor Álvarez explica que las formas nebulizadas de administración de fármacos es mejor no utilizarlas, si no es imprescindible. Estos sistemas favorecen la diseminación del virus a las personas que estén en el entorno del paciente con asma contagiado.

También señala que esta recomendación es extensible a su uso en centros de salud y hospitales a personas que llegan a Urgencias. Es sabido que muchos pacientes contagiados pueden estar asintomáticos sin saber que tienen la enfermedad y si los tienen pueden inicialmente ser similares a los propios del asma, por lo que, si no es imprescindible, se aconseja no usar nebulizadores.

Cierra nuestro encuentro el doctor Álvarez haciendo hincapié en que lo fundamental es que los pacientes con asma no abandonen su tratamiento para mantener controlada la enfermedad. “Deben seguir su tratamiento todos los días y hacerlo bien. Ahora más que nunca, deben mantener su terapia para seguir encontrándose bien y para que mantengan la buena evolución que han tenido durante el confinamiento justo ahora que van a empezar a salir a la calle y van a estar expuestos a contaminación, polen, etcétera. Controlar la enfermedad y evitar agudizaciones de asma que puedan incluso simular los síntomas de la infección”, concluye.