Los 193 países miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) han firmado de manera unánime la Declaración de Astana, comprometiéndose a reforzar su Atención Primaria de salud como paso esencial para lograr la cobertura sanitaria universal. Esta Declaración reafirma la histórica Declaración de Alma-Ata de 1978, la primera vez que los líderes mundiales se comprometieron con la Atención Primaria. “Hoy, en lugar de salud para todos, hay salud para algunos. Tenemos la solemne responsabilidad de garantizar que el acuerdo de hoy permita a todas las personas, en todas partes, ejercer su derecho fundamental a la salud”, señala el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Si bien la Declaración de Alma-Ata sentó las bases, el progreso en las últimas cuatro décadas ha sido “desigual”, según la OMS. Y es que, tal y como recuerdan, al menos la mitad de la población mundial carece de acceso a servicios de salud esenciales, incluida la atención de enfermedades no transmisibles y transmisibles, la salud materna e infantil, la salud mental y la salud sexual y reproductiva.

La Declaración de Astana se produce en medio de un creciente movimiento mundial para garantizar la cobertura de salud universal. UNICEF y la OMS ayudarán a los gobiernos y la sociedad civil a actuar sobre la Declaración de Astana y los alentarán a respaldar el movimiento.