Una investigación, publicada en Nature, muestra que las neuronas de proyección están dañadas por las propias células inmunitarias del organismo, y que este daño podría apuntalar la contracción cerebral y los cambios cognitivos asociados con la esclerosis múltiple (EM).

Estos nuevos hallazgos proporcionan una plataforma para el desarrollo de nuevas terapias específicas para la EM que se dirigen a las células cerebrales dañadas.

Investigaciones anteriores han demostrado que una región cerebral llamada córtex se reduce con el tiempo en pacientes con EM, un proceso conocido como atrofia cortical. Los procesos que impulsan esta contracción cortical, hasta ahora, no han sido aclarados.

En un nuevo estudio internacional de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), la Universidad de Heidelberg (Alemania) y la Universidad de California en San Francisco (Estados Unidos), los investigadores utilizaron muestras del cerebro humano postmortem de pacientes con EM para estudiar una amplia gama de tipos de células implicados en la enfermedad, y compararon sus hallazgos con muestras cerebrales donadas de personas que no tuvieron la enfermedad.

“Al utilizar una nueva técnica llamada secuenciación de ARN de un solo núcleo, pudimos estudiar la composición genética de las células cerebrales individuales para comprender por qué algunas células podrían ser más susceptibles al daño en la EM que otras, explica el doctor Lucas Schirmer, científico principal del proyecto de la Universidad de Heidelberg. Nuestros resultados mostraron que un tipo particular de célula nerviosa llamada neurona de proyección era especialmente vulnerable al daño en el cerebro de los con EM”.

En personas sanas, estas neuronas de proyección están involucradas en la comunicación de información entre diferentes áreas del cerebro. Por lo tanto, es posible que el daño a estas células pueda afectar las capacidades cognitivas en pacientes con EM. Además, la pérdida de este tipo de células en particular ayuda a explicar por qué el cerebro de pacientes con EM se reduce con el tiempo: cuantas más células se dañan y pierden, menos espacio ocupa el cerebro.

Los investigadores también demostraron que las células inmunes en el cerebro de pacientes con EM apuntaban a las neuronas de proyección y causaban estrés y daño celular.

“Encontramos que las células inmunitarias productoras de anticuerpos están relacionadas con el daño de las neuronas de proyección, señala el profesor David Rowitch, de la Universidad de Cambridge, el científico principal que coordina la investigación. Esto sugiere que las terapias celulares dirigidas a estas células inmunitarias podrían proteger las neuronas de proyección y proporcionar un nuevo tratamiento para la EM progresiva”.

Por su parte, el doctor Dmitry Velmeshev y el profesor Arnold Kriegstein, de la Universidad de California en San Francisco, trabajaron juntos para desarrollar las técnicas utilizadas para analizar el código genético dentro de las células cerebrales individuales.

“Estas nuevas técnicas tienen una amplia aplicabilidad en la comprensión del neurodesarrollo humano y los trastornos neurológicos y ofrecen una nueva perspectiva no solo de la EM, sino también del trastorno del espectro autista”, explica el profesor Arnold Kriegstein.