El conjunto de especialidades involucradas en la atención de la persona con migraña, junto con la Asociación de Pacientes AEMICE y en colaboración con Lilly, han impulsado la creación del Libro Blanco de la Migraña. Se trata de un proyecto nacional, multidisciplinar y transversal que concluye con una propuesta de 43 acciones. Entre las más destacadas está la creación de un Plan Estratégico de la Migraña.

El Plan Estratégico de la Migraña se plantea con el objetivo de mejorar el abordaje en el Sistema Nacional de Salud de esta enfermedad neurológica, de elevada prevalencia y de gran carga social y económica, a la vez que la atención médica sea similar en todas las comunidades autónomas. Y es que los expertos coinciden en que la organización sanitaria de la migraña depende, en particular, de cada Comunidad Autónoma. Además, no solo hay diferencias entre Comunidades, sino también intracomunitarias. Si bien, hay consenso en que la migraña no se está incluyendo de manera suficiente en los Planes de Salud o Estrategias Sanitarias a nivel autonómico. Además, las iniciativas y acciones llevadas a cabo en las diferentes Comunidades Autónomas son escasas, promovidas por las Sociedades Científicas, Grupos de Trabajo, Asociaciones de Pacientes y a la Industria Farmacéutica.

Pablo Irimia Sieira, médico especialista en Neurología en la Clínica Universidad de Navarra y miembro Sociedad Española de Neurología (SEN), se pronunciaba al respecto. “Es el momento de desarrollar un Plan Estratégico de la Migraña a nivel nacional, multidisciplinar e integral, transferible a las comunidades autónomas”. El objetivo pasa por “aumentar tanto la visibilidad y concienciación social de la migraña como los recursos que se destinan a su abordaje”. También por “proporcionar una atención equitativa y de calidad en todo el territorio mediante políticas de salud específicas”.

Libro Blanco de la Migraña en España

El Libro Blanco de la Migraña, tras una primera fase de análisis exhaustivo, ha planteado 43 medidas consensuadas en cinco ámbitos de actuación: epidemiología, carga y coste de la enfermedad; abordaje clínico; organización de la atención sanitaria; estado de la información proporcionada a los pacientes; e investigación en migraña.

Promover el diagnóstico precoz es la medida más destacada por los expertos para reducir el impacto de la migraña. No obstante, el alto retraso diagnóstico que existe actualmente supera los 6 años.

Por otra parte, recuerdan que en los últimos años se han desarrollado tratamientos preventivos específicos para reducir la frecuencia e intensidad de las crisis de la migraña. Sin embargo, estos no siempre están llegando a los pacientes que los requieren. «Hay que fomentar también la prescripción de un tratamiento sintomático adecuad. Igualmente,  impulsar la indicación del tratamiento preventivo a todos los pacientes que lo requieran.  Se estima que menos del 14 por ciento de los pacientes que requieren tratamiento preventivo en España lo reciben,” concluye Pablo Irimia Sieira.