Los niños y adolescentes tienen menos probabilidades que los adultos de desarrollar COVID-19 grave o morir a causa de la enfermedad, según el estudio más grande del mundo de pacientes hospitalarios con el virus, que publica la revista ‘BMJ.

Los hallazgos de la investigación sugieren que es raro que los jóvenes ingresen en el hospital por esta enfermedad. De hecho, representan menos del uno por ciento de los participantes en el estudio ISARIC. La edad más común de los niños hospitalizados era de cinco años. Alrededor del 42 por ciento de los pacientes tenían al menos otra afección. Las más comunes incluían afecciones neurológicas y asma.

El equipo de investigación, dirigido por investigadores de las Universidades de Edimburgo y Liverpool, el Imperial College London y el Royal Hospital for Children de Glasgow, en Reino Unido, reclutó a 651 niños y jóvenes de 19 años o menos que habían sido ingresados con COVID-19.

El estudio está dirigido por ISARIC4C, un grupo global de médicos que trabajan para prevenir la muerte por enfermedades respiratorias, e involucró a 138 hospitales en Inglaterra, Gales y Escocia. Incluye dos tercios de todas las personas ingresadas en el hospital con la enfermedad.

Obesidad, etnia negra y tener menos de un mes

Otros datos de la investigación ponen de manifiesto que la obesidad, la etnia negra y tener menos de un mes son factores que aumentan el riesgo de que un niño sea ingresado en cuidados intensivos con la afección. Los hallazgos también identifican nuevos síntomas de un síndrome de inflamación grave que aumenta significativamente el riesgo de que los niños necesiten cuidados intensivos.

Los investigadores están pidiendo que se actualice la definición de la OMS del síndrome inflamatorio multisistémico en niños (MIS-C) para ayudar a los médicos a identificar a más niños con la afección y mejorar su tratamiento.

Mortalidad e ingreso en UCI

La cantidad de niños y jóvenes que murieron a causa de COVID-19 fue relativamente baja (seis en total) en comparación con las muertes de adultos. Tres niños que murieron eran bebés recién nacidos con otros problemas de salud graves. Los otros tres tenían entre 15 y 18 años y también tenían graves problemas de salud.

Aproximadamente el 18 por ciento de los niños y jóvenes hospitalizados ingresaron en cuidados intensivos. Los expertos destacan que los niños con mayor riesgo de necesitar cuidados intensivos son los menores de un mes y los de 10 a 14 años. Al igual que en los adultos, también se encontró que la obesidad y la etnia negra son factores de riesgo.

Pacientes con MIS-C

El estudio también identificó a 52 pacientes que tenían MIS-C, un síndrome inflamatorio. Los investigadores encontraron que estos niños tenían cinco veces más probabilidades de ser admitidos en cuidados intensivos.

Los síntomas que generalmente se observan en las personas con MIS-C incluyen conjuntivitis, sarpullido o problemas gastrointestinales como dolor abdominal, vómitos y diarrea.

El estudio encontró nuevos síntomas de Covid-19 en niños con MIS-C. Estos incluyen dolores de cabeza, cansancio, dolores musculares y dolor de garganta.

El estudio también encontró que la cantidad de plaquetas era mucho menor en la sangre de los niños con MIS-C que en aquellos sin la afección. La combinación de síntomas y plaquetas bajas puede ser importante para identificar aquellos con MIS-C que pueden sentirse más mal, dicen los expertos.

Niños y jóvenes

La doctora Olivia Swann, autora principal y profesora clínica de enfermedades infecciosas pediátricas en la Universidad de Edimburgo, apunta que “los investigadores a menudo quieren llamar la atención sobre un gran número de pacientes en sus estudios, sin embargo, nosotros queremos resaltar que los niños son solo una fracción de un porcentaje de todas las admisiones por COVID-19 en el Reino Unido. En nuestro estudio y esa enfermedad grave era poco común”.

Por su parte, Calum Semple, profesor de salud infantil y medicina de brotes y pediatra consultor respiratorio en la Universidad de Liverpool, destaca que su trabajo ha proporcionado nuevos conocimientos sobre MIS-C . Estos nuevos datos “ayudarán a controlar esta rara pero grave afección, pero ahora los padres pueden estar seguros de que la COVID-19 grave es muy raro en los niños”.

La doctora Louisa Pollock, consultora en enfermedades infecciosas pediátricas en el Royal Hospital for Children, Glasgow, resalta que “los padres deben sentirse tranquilos con este estudio que confirma que muy pocos niños se vieron seriamente afectados por esta enfermedad. A medida que regresen a la escuela, es importante que sigamos monitoreando el COVID-19 en ellos”, recomienda.