La Atención Primaria es un eje fundamental de los sistemas sanitarios, ya que es la puerta de acceso a los mismos, es el nivel asistencial más cercano al ciudadano y tiene una visión global y un seguimiento integral de los procesos. Así lo recordaba Francisco Valero Bonilla, director general de Ordenación Profesional, Cohesión del Sistema Nacional de Salud y Alta Inspección, adscrito al Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad, durante la celebración del symposium, para quien además no es el momento de cuestionar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud, sino que, como ha apuntado, “hay que avanzar en que éste sea más eficiente y mantenga su calidad actual con menos recursos”.

Además, entre los retos a los que se enfrenta ahora mismo la AP, se han señalado los derivados de la coyuntura económica, del envejecimiento de la población y de la cronicidad, y, por tanto, es necesario dar herramientas y potenciar la actuación de este nivel asistencial,  mejorando la integridad asistencial, incrementando el protagonismo de la AP en la toma de decisiones y favoreciendo su capacidad resolutiva.

Más recursos y menos burocracia en AP

En este sentido, tal y como ha afirmado Valero, son necesarios más recursos, puesto que el trozo de tarta de los presupuestos que se lleva Atención Primaria, “quizá no tenga la dimensión deseable”.

En esta línea, desde la dirección general de Ordenación Profesional, Cohesión del SNS y Alta Inspección se ha hecho referencia a la necesidad de disminuir la carga burocrática que soporta la Atención Primaria.

Como muestra de la apuesta del Ministerio de Sanidad por la AP, Valero ha recordado el marco estratégico AP21 que se aprobó en 2007 y que en estos momentos está siendo objeto de revisión y mejora. la creación de la especialidad de Enfermería Comunitaria y la celebración de la Conferencia de AP como marco “no estático” y punto de reflexión compartido, tal y como apunta, para revisar y mejorar entre todos los agentes implicados -Administración, comunidades autónomas, profesionales y sociedades científicas- este nivel asistencial en el que, como ha manifestado Valero, “todos debemos estar muy implicados”.

El paciente como eje del sistema

Por su parte, Marta Aguilera, presidenta de la Sociedad Española de Directivos de Atención Primaria (SEDAP), ha insistido en que hay que tomar medidas para mejorar la eficiencia en la gestión de los servicios sanitarios y, para ello, considera necesario, “ya que aún no se ha logrado”, como apunta Aguilera, un Pacto por la Sanidad que contenga medidas de eficiencia y un plan de estabilidad para la industria tecnológica y farmacéutica que se rija por criterios de Buen Gobierno.

“La Atención Primaria debe tener el papel que le corresponde en el Sistema Nacional de Salud ya que hasta ahora sólo hemos visto buenas intenciones. Queremos que sea una realidad tangible en un futuro inmediato”, señalaba Aguilera.

Además, desde la SEDAP creen que las tecnologías de información y comunicación son un instrumento “fundamental” para garantizar la integridad asistencial y la interoperabilidad entre niveles asistenciales. Una herramienta que, como ha recordado Aguilera, está entre las prioridades de la Administración.

La experiencia portuguesa: unidades de salud familiar

La reforma de la Atención Primaria en Portugal, llevada a cabo hace diez años, con la que se pretendía mejorar el acceso, la satisfacción, la calidad, la continuidad y la eficiencia, es un ejemplo claro del cambio al que se refería José R. Repullo, jefe del departamento de planificación y economía de la salud de la Escuela Nacional de Sanidad, cuando recordaba que si en esta etapa de crisis no somos capaces de rediseñar la “ingeniería” de la AP para que se introduzca en el sistema, “éste no será ni efectivo, ni centralizado en el paciente, ni sostenible”.

En este sentido, Luis Pisco, coordinador de la reforma de Atención Primaria en Portugal, ha explicado cómo en el país luso se ha pasado de un modelo clásico y estructurado. centralizado. con un excesivo uso de urgencias. burocratizado. sin incentivos por productividad. donde la falta de satisfacción de los ciudadanos y los profesionales era un “problema” y donde los profesionales envejecían y no eran reemplazados por médicos jóvenes sino que importaban profesionales de Cuba, Uruguay y Colombia, a un modelo más autónomo, en el que se han reformado los centros de salud y se han creado pequeñas unidades de salud de familia, formadas por 3 ó 4 médicos y en las que se atienden de 4.000 a 14.000 personas, dependiendo de la zona, y grupos de centros de salud, donde el trabajo en equipo ha sido el denominador común.

Estas unidades, como explicaba Luis Pisco, tienen autonomía total, técnica y organizativa, a pesar de pertenecer al Estado. no tienen un presupuesto específico sino que se reorienta y prioriza el destinado para AP. disponen de sistemas informáticos. sus profesionales tienen salarios e incentivos, con una cuota per cápita que premia la calidad. y la adhesión a las mismas ha sido voluntaria, actualmente un 38 por ciento de los profesionales, “pero luchamos por contagiar y reclutar al resto”, asegura Pisco.

En definitiva, este proceso de cambio en Portugal, ese “salto”, del que hablaba el experto portugués, ha venido de la mano de estas unidades de salud familiar que suponen una nueva filosofía de trabajo, donde entran en juego factores como el liderazgo, la satisfacción y el trabajo en equipo. de un nuevo modelo de gestión. de un buen gobierno clínico y de la reorganización de los servicios de apoyo.

Financiación y sostenibilidad

El debate de la sostenibilidad pasa, tal y como explicaba José Manuel Freire, de la Escuela Nacional de Sanidad, por definir qué sistemas queremos hacer sostenibles, siendo estos tan sostenibles como la población quiera que sean, y todo bajo la necesidad de concentrar los esfuerzos por conseguir una Medicina de calidad y no basarlos en recortes de los servicios y de los sueldos.

Así pues, en esta línea, otros expertos, como el Dr. Reinhard Busse, profesor del departamento de Health Care Management, de la Universidad de Berlín, ha insistido en cómo financiar la Sanidad en tiempos de crisis y cómo ajustar el presupuesto en salud, asegurando que la crisis es una “amenaza”, puesto que es evidente que raciona los servicios de salud, pero también es una “oportunidad” de reforma puesto que es el momento idóneo para que los políticos puedan cambiar algo. demuestra el valor del sistema de salud como elemento de bienestar. permite margen de cambio por parte de los políticos. posibilita el refuerzo de los sistemas de salud y hace que se establezcan prioridades en las intervenciones y se reorganicen los recursos, dejando fuera los servicios innecesarios y centrando la atención en intervenciones coste-efectivas.

En este sentido, Busse ha hablado de la necesidad de invertir, “más que nunca en tiempos de crisis”, en salud pública, como estimulador de empleo y formación, tal y como se ha hecho en Alemania. de la necesidad de un sistema de salud sano y rico, puesto que una mala salud repercute en la economía del país. de percibir impuestos derivados del tabaco y del alcohol. de los diferentes tipos de coberturas -copago, seguro privado y combinada- y de la posibilidad de reducirlos. de la financiación público-privada, sin pasar por alto a los más vulnerables y del modo de pago a los hospitales, en términos de pago por servicios y por pruebas, al estilo americano. de pago de acuerdo a un presupuesto y de pago por caso, es decir, los DRG que son una forma de agrupar la actividad hospitalaria a través del diagnóstico, tratamiento y gravedad, adjudicando una tarifa o coste a cada uno, lo que sería el “caso óptimo o dorado”, como apunta el experto alemán.

Decisiones compartidas

Por su parte, Constantinos Sakellarides, director de la Escuela Nacional de Salud Pública de Portugal, ha recordado cómo la reforma de AP llevada en Portugal, hecha de arriba abajo, “ha abierto un canal de discusión” en cuanto al pago de los salarios de los profesionales en las nuevas unidades familiares de salud.

Asimismo, Sakellarides ha explicado cómo la reforma reconvocó, de manera “vital”, a la clase media a la AP pública, que antes la buscaba la atención sanitaria por el camino privado y que ahora valora la pública y, por tanto, no va a dejar de pagarla, y se ha referido a que el cambio ha hecho que se pase de organizaciones de salud a procesos de cuidados y a la importancia de tomar decisiones compartidas con los pacientes (Shared Health Governance), puesto que favorecen al sistema en términos de rentabilidad, entre otros. Además, se ha hecho hincapié en la idea de que el Plan Nacional de Salud tiene que ser una federación de estrategias locales de salud, donde todos aprendan a tomar esas decisiones compartidas.

Integración asistencial

Así pues, partiendo de la base de que la integración asistencial es el “nuevo paradigma emergente”, tal y como ha señalado José R. Repullo, de la Escuela Nacional de Sanidad, y que el reto de la Atención Primaria en España es reorganizar la Medicina especializada y conectarla con el ámbito del espacio comunitario y social, algunas experiencias internacionales vienen a demostrar que el cambio en AP es posible, como en Reino Unido, donde, tal y como ha explicado Charles Alessi, médico de AP y miembro de la National Association of Primary Care, la tendencia es ir hacia una unificación de la atención sanitaria y social, hacia una responsabilidad clínica y fiscal, y donde se ha pasado de un modelo organizado de compra de servicios, una especie de “mercadillo” gestionado, a reivindicar el papel de agente del médico de AP en su propia consulta. En este sentido, el camino pasa por una organización de la AP en grupos de contratación independiente, grupos de clínica con responsabilidades claras, donde sea el propio médico el que contrate los cuidados.

En cuanto a las nuevas formas de pago, tanto a personas como a organizaciones, en Reino Unido se han alejado de un modelo médico, más allá de la atención aguda, y se están dirigiendo a un modelo funcional, donde se paga si hay mejoría en el paciente. Es decir, tiene que ver con los resultados, y con la profesión como responsable de los mismos, y no con el número de visitas, asegurando que “tenemos que utilizar el dinero con sensatez y encargando y comprando tipos de cuidados”. En otro orden de cosas, Alessi ha manifestado que la preocupación en el proceso de reforma viene determinada por la inercia en el control central.

“Hay que tener en cuenta a los profesionales como responsables de sus resultados y hay que ser conscientes de que se va a acabar el dinero a no ser que integremos la salud de la población”, concluye el experto.

Portugal: integración organizativa

Por su parte, Luis Pisco, coordinador de la reforma de Atención Primaria en Portugal, ha señalado que la integración de la Atención Primaria en el país luso está más centrada en la integración organizativa y en la unificación de gestores, y ha argumentado que esas posibilidades de integración pasan por integrar con “motivos sólidos”, algo que no se ha hecho en Portugal, puesto que, como ha recordado Pisco, sólo se ha aportado más dinero a los hospitales. también pasa por garantizar los contextos locales. por asegurar que la comunidad no se queda fuera. por dar los incentivos correctos y por no asumir una economía de escala.  “Los profesionales de Atención Primaria no están satisfechos con esta solución, pero hay que ser pacientes porque es un proceso arduo”, explica Pisco.

“La integración per se no es un fin sino un medio, por eso, los esfuerzos de integración se justifican si hay servicios de calidad coste-efectivos”, asegura el coordinador de la reforma de AP en Portugal y añade que la reforma para la gestión conjunta tendrá sentido si hay coordinación entre las personas que atienden.

Rafael Bengoa: “Es necesario un relato más allá del de los recortes”

Por otra parte, Rafael Bengoa, consejero de Sanidad del País Vasco, ha hecho un análisis de la realidad asegurando que la sostenibilidad de los sistemas sanitarios no va a venir sólo y exclusivamente de los “duros” recortes, y ha hecho hincapié en la importancia de hablar del “después” de los recortes, es decir, de la gestión de la cronicidad y de la integración asistencial, una de las líneas de trabajo en la agenda 2009-2013 del País Vasco.

“El problema no está en la financiación, sino en el modelo de provisión puesto que es ahí donde hay ineficiencias”, asegura Bengoa.

Manifestando que tenemos un sistema fragmentado, entre AP y AH. un “chasis viejo”, aparcado en los años 70 con una Medicina de 2011. y que la integración no se puede forzar, puesto que si fuera posible ya la tendríamos, Bengoa ha hablado de la estratificación del riesgo de la población por comarcas y de cómo en el País Vasco están listos al 100 por cien en esa gestión poblacional, donde, además, se echa en falta la implicación de Salud Pública, tal y como ha hecho AP.

Otra línea de trabajo pasa por transferir algunas funciones que hoy hace la Medicina a la Enfermería, con el impulso de figuras como la enfermera del caso, y por fomentar más actividades no presenciales, con ayuda de la monitorización remota.

Partiendo de la base de que los sistemas no se transforman solos, para Bengoa “el dilema no es el qué sino el cómo avanzar” y para ello ha explicado los dos años de experiencia en el País Vasco, a nivel micro, macro y meso, y sus 14 “poleas de cambio” que pasan por: crear un relato y un lenguaje común basado en los crónicos y en la integración asistencial, puesto que el relato del recorte de gasto no es un buen relato de política sanitaria y no captura la imaginación del profesional. hacer pragmático el relato con proyectos de TIC, de integración sociosanitaria, de Enfermería de enlace, de Medicina no presencial. de telemonitorización y servicio multicanal…. promoviendo nuevas formas de hacer las cosas en la organización de los servicios de salud, liderando parte del cambio a través de la red y buscando “hordas innovadoras”. proteger y recompensar esa tarea innovadora. aceptar una planificación emergente…

“Si conseguimos hacer fiscalmente responsables a los microsistemas, a través del contrato programa, veremos soluciones de sostenibilidad, puesto que hablar del copago no resuelve los grandes retos que son la fragmentación y la cronicidad”, afirma el consejero vasco.

Por último, Bengoa se ha referido al riesgo que se corre, en época de crisis, de olvidar al paciente y a la resistencia de los profesionales al cambio, junto con los políticos y sindicatos, asegurando que “los directivos no han comprendido que lo que deben hacer es liderar y no administrar”.

Las TIC como motor de ahorro y eficiencia

Otro de los ejes en torno a los que ha girado el II Symposium Internacional de gestión en Atención Primaria, ha sido la tecnología de la información y la comunicación aplicada a los sistemas sanitarios, cuya oportunidad responde al progresivo envejecimiento de la población y a la elevación de su nivel económico y educativo.

En este sentido, Michiel Sprenger, físico experimental, experto en informática clínica en Nictiz, Holanda, y asesor del programa epSOS, un proyecto piloto de interoperabilidad entre sistemas, ha explicado la experiencia en Países Bajos y Holanda donde existe un modelo pólder, de multiprovisión, con más de 100 hospitales, 4.500 prácticas clínicas. 1.800 farmacias, lo que implica multitud de sistemas de información, ya que cada uno es responsable de sus finanzas, inversiones y tecnologías, y donde existen muchos problemas de interoperabilidad, siendo necesaria una estandarización de la información.

Así pues, la situación de la informatización en Países Bajos es de un 100 por cien en PACS (imágenes) y SIH. un 80 por ciento en resultados clínicos. un 30 por ciento en CPOE (órdenes clínicas). un 100 por en Atención Primaria -donde hay 9.000 médicos, organizados a nivel nacional, regional y local. 4.500 consultorios. receta digital y comunicación HL7- y un 100 por cien en Farmacia. De manera que, como explica Sprenger, “nuestro problema es más interconectar que construir sistemas (interoperabilidad)”.

Para interconectar toda esa información, existe AORTA, una infraestructura nacional para el intercambio de datos entre los proveedores sanitarios en Holanda -Medicina de Familia, Farmacia y hospitales- que opera bajo criterios de seguridad y que funciona como un apoyo electrónico al proceso de medicación. Además, Sprenger se ha referido a una directriz oficial para la transmisión de información sobre medicación (alergias, efectos adversos…) que ha sido asimilada por muchas organizaciones y que será obligatoria a partir de 2012 para recetar, en emergencias o en traspaso de pacientes.

Implantar e-Health

En otro orden de cosas, Francisca Rosario García Lizana, experta nacional en la Comisión Europea, ha hablado de la estrategia e-Health -como sistema de información clínica y como soporte a las decisiones clínicas-. de las redes de trabajo. de los procesos administrativos, de promoción y de educación en salud. y de la telemedicina y la telemonitorización y su especial impacto en el control de la patología crónica y en la mejora de la educación del paciente, pero sin dejarlo solo, que lleva a cabo la Comisión Europea. Señalándose como reto la gestión y el control de la patología crónica, puesto que los ciudadanos cada vez piden cuidados de más calidad y porque falta, sobre todo en Europa, una distribución homogénea de los profesionales.

Además, según datos de la Comisión Europea, el plan e-Health, un esquema donde el paciente está en el centro y donde las TIC cubren todo el sistema, mejora la calidad de los servicios de salud, mejora el acceso, disminuye la variabilidad de la práctica clínica y aminora los costes.

“Es necesario un cambio de visión en los cuidados de salud, empoderando al paciente y reintegrando los niveles asistenciales y mejorando su coordinación”, manifiesta la experta.

Sin embargo, a pesar de estas evidencias, la e-Health no ha penetrado, incluso con una inversión más de mil millones de euros en innovación e investigación. Ante esto, García Lizana determinaba como barreras a la adopción: la falta de confianza en la tecnología y en la conciencia del beneficio y la falta de liderazgo, siendo necesario asegurar sus resultados y ver que son útiles.

En este sentido, la CE debe romper esas barreras y demostrar su coste-efectividad, fortalecer la calidad de la evidencia y asegurar la transparencia en los datos, y para ello se han desarrollado una serie de instrumentos para llevar la e-Health a todos los rincones, tanto económicos, con una inversión de 100 millones de euros por año en sistemas de salud personal, simuladores de salud y en seguridad de los pacientes. como instrumentos políticos. y también inversión en investigación y en mejora del marco legal de la telemedicina y de las aplicaciones, como la Agenda Digital de Europa para los próximos 10 años, donde están como prioridades el acceso seguro a la Historia Clínica Electrónica, como primer paso para que los pacientes pueden gestionar ellos mismos su enfermedad, la implementación de la telemedicina en 2020 y progresar en interoperabilidad. También la European Innovation Partnership (EIP), “la iniciativa más ambiciosa de la CE”, como apunta García Lizana, para un envejecimiento activo y saludable, desde la prevención hasta los cuidados sanitarios, incluidos los sociales. o el proyecto epSOS que pretende un resumen de la Historia Clínica Electrónica interoperable.

“Debemos trabajar juntos en la prevención, en la promoción de la salud y en el diagnóstico precoz, buscando, compartiendo y diseminando buenas prácticas y promoviendo las guías clínicas. en la integración de los cuidados asistenciales, de salud y sociales, promoviendo la telemedicina, los autocuidados y las soluciones para largo término. y en la mejora de la continuidad asistencial”, manifiesta la experta europea.

epSOS: marco de salud electrónica

Similar al e-Health, en nuestro país se está implantando el sistema e-Sanidad, tal y como ha explicado Juan Fernando Muñoz Montalvo, subdirector general de tecnologías de la información del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad. Una herramienta que está basada en la seguridad, por lo que se refiere al resumen de la Historia Clínica Digital y a la Receta Electrónica, lo que supone continuidad asistencial. que está centrada en el paciente, con acceso a su información, ocultación y personalización de la información recibida. y que es efectiva, puesto que es útil, por ejemplo, en telemedicina o en webs de información médica.

Tal y como ha explicado Montalvo, se trata de un programa piloto, donde España está en buena posición, inmersa en el programa INGENIO 2010 y el plan AVANZ@, cuyo objetivo es buscar la interoperabilidad, descentralizar las competencias, con motivo de la movilidad del paciente, y donde la información está almacenada en un único punto, es decir, silos de información que deben ir integrados por pacientes y proveedores aportando valor, un sistema similar al que explicaba Michiel Sprenger, en Holanda.

Por lo que se refiere a la Historia Clínica Digital (HCD) del SNS, Montalvo ha exigido aunar esfuerzos con las comunidades autónomas, con los profesionales sanitarios y con los ciudadanos, y ha definido como requisitos para la interoperabilidad del sistema que se identifique inequívocamente a cada uno de los pacientes, en condiciones de seguridad acceso y uso, con un lenguaje clínico normalizado y codificado, basado en los datos de la tarjeta sanitaria.

Se trata de normalizar y “meter inteligencia” en estos procesos, para que el profesional, “que tiene cinco minutos para tratar al paciente”, tome mejor sus decisiones lo más informado posible y con mayores márgenes de seguridad, según explica Montalvo.

En el entorno europeo, Montalvo ha explicado el programa epSOS, European Patients-Smart Open Services, como coordinador español del mismo, y ha asegurado que se trata del único elemento tangible de interoperabilidad en Europa, financiado por la Comisión Europea dentro de la estrategia para la interoperabilidad transfronteriza, con el que se pretende una información clínica “estructurada y útil” y que busca extender el acceso a los datos básicos de un paciente entre fronteras. Actualmente, participan de este proyecto piloto 12 países de la Unión Europea, y en España, junto al Ministerio de Sanidad, forman parte de este programa Castilla-La Mancha, Baleares, Valencia, Andalucía y Cataluña.

Además, la industria que provee la tecnología debe tener en cuenta a los ciudadanos, de manera que no sólo es un reto en la implantación sino en el desarrollo de la tecnología y de las aplicaciones, siendo el problema la carencia de contenidos y no la falta de conectividad, porque la información existe y es útil para el profesional pero no para el ciudadano puesto que “no somos capaces de deglutir la información”, asegura Montalvo. “La barrera no es el acceso, sino los contenidos que no son atractivos. No producimos un formato que llegue y hay mucho trabajo por hacer en este sentido”, concluye el experto.

Lasquetty apuesta por la profesionalización directiva en AP

Ya en la clausura de este II Symposium Internacional de gestión en Atención Primaria, organizado por SEDAP, Javier Fernández-Lasquetty, consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, se refería a la función “fundamental, necesaria y dificultosa” de los directivos de Atención Primaria y a la necesidad de una “profesionalización” de la misma, del mismo modo que calificaba de “estratégico” el papel de la AP, no como puerta de entrada sino como pilar del SNS, y como el nivel más cercano al ciudadano.

“En tiempos de inquietud, la responsabilidad directiva en el ámbito sanitario, especialmente en Atención Primaria, que pueden tener la sensación de que no se cuenta con ellos, es necesaria”, asegura Lasquetty al referirse al los retos que plantean las TIC en la gestión.

Entre esos retos, el consejero de Sanidad madrileño resaltaba la coordinación entre AP y AH, utilizando herramientas como la Historia Clínica Digital. reducir la burocracia, en temas como la incapacidad temporal o las bajas y la implantación de la Receta Electrónica. potenciar la capacidad de respuesta de los centros de salud, dándoles una mayor capacidad diagnóstica (por ejemplo, con la posibilidad de hacer ecografías). y realizar un esfuerzo conjunto con las sociedades científicas y los colegios de médicos para trazar un plan de mejora para centros con carácter docente. Así pues, el consejero pedía también un esfuerzo en lo que respecta al gasto farmacéutico, fomentando la prescripción de genéricos y la prescripción por principio activo.

Informe 2011: “Un Nuevo Hospital para una Nueva Realidad”

Como colofón al ciclo de cómo debería ser la Atención Primaria en el futuro y cómo orientar los hospitales, la SEDAP ha presentado su Informe anual “Un Nuevo Hospital para una Nueva Realidad”, previo a la celebración del Congreso de la Sociedad que tendrá lugar entre el 26 y el 28 de octubre en Málaga. En este documento se recoge que los hospitales del futuro deben orientarse para el abordaje de la cronicidad y apostar por la implementación de alternativas a la hospitalización actual, fomentado el hospital de día y las unidades de corta estancia, y reclamando recursos específicos y unidades propias para los pacientes crónicos, coordinados por médicos internistas, pero no hospitales de crónicos.

Así pues, el objetivo de este Informe, con el que se cierra una línea de actividad que la SEDAP comenzó en 2009, con propuestas de mejora del modelo de Atención Primaria, y que continuó en 2010 con el abordaje de la integración asistencial, es reflexionar respecto a cómo deberían estructurarse, organizarse y gestionarse los hospitales en el futuro de cara a dar respuesta a los procesos crónicos complejos y pluripatológicos, desarrollando una mayor colaboración con la Atención Primaria.

Para ello, además de una revisión bibliográfica, se ha elaborado un cuestionario que se ha remitido a 15 sociedades científicas de Atención Primaria y Atención Hospitalaria y a dos foros de pacientes y el Informe se ha enriquecido con artículos de ocho expertos en gestión.

Es necesario un cambio cultural

Así pues, además de un marco  político y un acuerdo de desarrollo normativo, donde sea real el  protagonismo de la AP, la SEDAP ha plasmado en su Informe 2011 que para el cambio es necesario un Pacto por la Sanidad que recoja acuerdos relacionados con la eficiencia de las organizaciones sanitarias. planes de estabilidad con la industria tecnológica y farmacéutica y política consensuada de recursos humanos. acuerdos sobre la revisión de la cartera de servicios del SNS. acuerdos sobre criterios de Buen Gobierno. acuerdos sobre un sistema de información común y acuerdos para el desarrollo de campañas de sensibilización de la población respecto a sus derechos y deberes como pacientes y en el uso adecuado de los servicios.

Asimismo, el Informe concluye que hay que reorganizar los hospitales, orientándolos “de forma imprescindible”, como señala Aguilera, a la atención de los pacientes crónicos.”que las organizaciones del futuro deben orientarse a la gestión por procesos y a la gestión de casos. todo ello inmerso en un cambio cultural de las organizaciones, liderado por directivos “profesionalizados”, tal y como apunta la presidenta de SEDAP.