La Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA) ha abordado las complicaciones asociadas al envejecimiento y la fragilidad en el encuentro digital ‘Retos de la Ruta Asistencial del Paciente Mayor y Frágil’. Para la organización de este encuentro, SEDISA ha contado con la colaboración de la biotecnológica Amgen, en el marco del Proyecto Colaborativo SEDISA para la Investigación sobre la Gestión de la COVID-19 (INGESCOV).

“La fragilidad es predictora de discapacidad, hospitalización, caídas, pérdida de movilidad y enfermedad cardiovascular”, ha comentado Pilar Sáez, del Servicio de Geriatría del Hospital Universitario Fundación Alcorcón y coordinadora del Registro Nacional de Fracturas de Cadera (RNFC). En su opinión, “conlleva un mayor consumo de recursos, peores resultados clínicos, más visitas a urgencias, estancias prolongadas y mayor mortalidad”.

Por su parte, José Soto, presidente de SEDISA, ha destacado los principales retos en este ámbito:

  1. El desarrollo, la evaluación y la acreditación de rutas asistenciales.
  2. La coordinación e integración de los servicios sociosanitarios.
  3. En definitiva, la atención integral y global a los pacientes frágiles, en los que se unen la complejidad de la edad y de la cronicidad.

 

Complicaciones asociadas al envejecimiento

Según el también gerente del Hospital Clínico de Madrid, “estos retos se han puesto en evidencia, aún más, a consecuencia de la COVID-19”.

En su intervención, Manel Santiñá, expresidente de la Sociedad Española de Calidad Asistencial (SECA), ha indicado que la elaboración de la ruta asistencial “debe tener en cuenta el punto de vista del paciente y del cuidador, su expectativa, la perspectiva de los diferentes profesionales con los que ese paciente interactuará, lo que deberían hacer esos pacientes y los profesionales y la visión integral de la atención, teniendo en cuenta todos los ámbitos y niveles asistenciales por los que pasará el paciente”.

Registro Nacional de Fracturas de Cadera

Pilar Sáez también ha hablado del Registro Nacional de Fracturas de Cadera. Esta base de datos sobre asistencia sanitaria tiene como objetivo mejorar la atención al paciente con fragilidad que ha sufrido una fractura de cadera. “Empleamos el conocimiento de la situación y el planteamiento de estándares y objetivos. También recurrimos a la metodología de benchmarking y la mejora continua de la calidad asistencial a través de esta auditoría”, ha enumerado.

La coordinadora de este Registro ha indicado que participan 80 hospitales y más de 360 profesionales de forma altruista y voluntaria. “Este proyecto ha demostrado que mejora resultados en la estancia media hospitalaria y en la demora quirúrgica. También obtiene buenos resultados en la movilización precoz del paciente, con reducción de las úlceras por presión. Asimismo, se consigue una mayor recuperación de deambulación y mejor prevención de fracturas mediante tratamiento osteoprotector”, ha dicho Pilar Sáez.