Fomentar el desarrollo profesional de los Directivos de la Salud, así como su reconocimiento social y profesional, conseguir la certificación de las competencias directivas y la existencia de un Grado de Gestión Sanitaria son las claves de la profesionalización de los directivos. Estas son algunas de las ideas que se extraen de las XI Jornadas Nacionales de SEDISA. También algunas de las líneas de trabajo que, a través del Comité de Profesionalización, la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA) tiene previsto poner en marcha para materializar la profesionalización,

En este sentido destaca también el proyecto AvanzaDPC-Desarrollo Profesional Continuo de SEDISA. Este comenzó en 2019 con el objetivo de plantear un modelo de certificación para materializar la profesionalización. Así, a través del mismo se ha desarrollado el Mapa de Competencias del Directivo en el nivel de Dirección de Organizaciones Sanitarias.

Este recoge 92 competencias transversales o habilidades directivas, en 11 grupos. Algunos como Personas, Comunicación, Resiliencia, Orientación Estratégica y Toma de Decisiones. También incluye 155 competencias técnicas o de conocimiento organizadas en cinco grupos temáticos: Administración y Gestión de Organizaciones Sanitarias, Políticas y procesos de atención al paciente, Dirección y gestión de personas en las Organizaciones Sanitarias, Gestión de Proyectos, Innovación y Calidad, y Gestión de Crisis.

Materializar la profesionalización con un grado en gestión

La segunda línea de trabajo es la elaboración del Modelo de Certificación de Competencias Profesionales. Este valora de forma ponderada cinco áreas: la experiencia, la formación, los logros conseguidos, la investigación y otros méritos. Para poder acceder a esta Certificación, se requiere estar en posesión del título de licenciado/graduado universitario o equivalente

En este sentido, otro caballo de batalla es el Grado de Gestión Sanitaria. A este respecto, José Soto, presidente de SEDISA, afirma que “es un proyecto fundamental para la profesionalidad y profesionalización del Directivo de la Salud y de la Gestión Sanitaria y que da apoyo al relevo generacional de los Directivos”. Este es otro de los pasos claves para materializar la profesionalización.