El 24% de la población española es obesa y el 40% de los niños, entre 6 y 9 años, tiene un peso poco saludable. Son datos que, de seguir la tendencia actual, se multiplicarán en pocos años. Ante esta situación, desde la Sociedad Española de Obesidad (SEEDO) reclaman un Plan Nacional de Obesidad que integre medidas de actuación en todos los ámbitos: sanitario, nutricional, educacional, urbanístico, tributario, político… que pongan freno a la obesidad.

“Es fundamental contar con una estrategia multifactorial y transversal que incluya medidas contundentes globales encaminadas a luchar contra la obesidad. No sirven medidas puntuales que no van a tener repercusión en las tasas de obesidad de la población”, explica el doctor Francisco Tinahones, presidente de SEEDO.

Este Plan debe contar con una inversión suficiente para poder abordar medidas educacionales orientadas a llevar una vida saludable y a prevenir la enfermedad. Según los datos del estudio Aladino, solo el 20% de los familiares de niños obesos son conscientes de que el menor tiene un problema. “Si ni siquiera sabemos identificar la enfermedad no podemos luchar contra ella”, afirma el especialista.

Medidas transversales

En esa línea, es importante regular la información nutricional de los alimentos. “La industria alimentaria es muy potente, pero se debe legislar para que el ciudadano entienda lo que llevan los alimentos”, dice. Más allá del tipo de sistema que se use, que se permita la identificación nutricional para que sea eficaz.

Otras ideas planteadas que se deberían abordar tienen que ver con el establecimiento de tasas a los productos menos saludables para luchar contra el ambiente obesogénico que fomentan, el diseño de ciudades orientadas a establecer espacios propicios para la actividad física o la recuperación de la dieta mediterránea de la que poco a poco nos vamos alejando. “Necesitamos un Plan Nacional que integre todas estas patas y sienten las bases sobre las que trabajar. Poner en marcha medidas aisladas es como echar una gota en el océano”, ha concluido el doctor Tinahones.

El presidente de SEEDO ha explicado en un encuentro con los medios que la sociedad ha elaborado un informe al respecto que han presentado al Ministerio de Sanidad y el que esperan que sea el punto de partida para empezar a debatir sobre el Plan. En este contexto, también aboga porque la propia sociedad civil se sume a la petición.

Financiación de los tratamientos

En lo que se refiere al abordaje clínico de la enfermedad, desde SEEDO consideran que la obesidad nunca ha sido tratada como una verdadera enfermedad. La doctora María del Mar Malagón, presidenta electa de la Sociedad, señala que como en otras patologías, la obesidad se debe abordar de una manera individual y personalizada, teniendo en cuenta las múltiples comorbilidades que puede generar.

Uno de los caballos de batalla en su manejo es la falta de financiación de los tratamientos existentes. “Si tenemos en cuenta que la obesidad es una enfermedad que afecta sobre todo a las clases más desfavorecidas, esto hace que muchos pacientes no puedan asumir el gasto que suponen los medicamentos”, indica el doctor Albert Lecube, vicepresidente de SEEDO.

A su juicio, no es comprensible cómo se financian los tratamientos para la hipertensión o la diabetes y no para la obesidad cuando esta última puede causar las primeras. Hoy en día, hay un tratamiento eficaz, la liraglutida: un agonista del receptor del péptido de tipo 1 similar al glucagón (GLP-1) que provoca una sensación de saciedad reduciendo el apetito. También actúa sobre el tejido adiposo para evitar acumular más grasa.

Este tratamiento tiene un coste de unos 300 euros al mes. Una terapia que se debe establecer con un mínimo de seis meses, pero puede alargarse en el tiempo, considerando que es una enfermedad crónica. “Se trata de una inversión rentable analizando las comorbilidades que genera y sus costes, y que la cirugía bariátrica es el único remedio para el manejo de la obesidad mórbida”, sentencia la doctora Malagón.

Culpabilización y discriminación del paciente

El doctor Lecube también ha querido llamar la atención sobre una de las principales características de la obesidad que tiene que ver con la falta de privacidad que conlleva esta enfermedad, y que deriva en una dificultad para su tratamiento, la culpabilización del paciente, y su discriminación por parte de la sociedad.

“Es fundamental respetar a las personas que sufren esta patología y tenemos la obligación de tratarles de la forma más adecuada”, ha asegurado. En ese sentido, ha subrayado que, incluso, los propios profesionales sanitarios han tenido siempre poco interés por la obesidad y su complejidad.

Para cambiar esta percepción, desde SEEDO se han marcado como objetivo, para 2022, formar a los médicos de Atención Primaria para que traten a los pacientes de forma adecuada, y acercarse a las asociaciones de pacientes para trabajar con ellas de la mano.

XVII Congreso Nacional

En el encuentro con los medios, los miembros de SEEDO han presentado el programa del XVII Congreso Nacional que arranca este miércoles en Málaga. La reunión contará con sesiones con la Sociedad Europea de Obesidad y otros colegas de Latinoamérica para buscar estrategias comunes para paliar la obesidad.

En el congreso, donde se encontrarán más de 300 profesionales, también se buscarán redes de contacto y líneas de colaboración entre países. Un tema importante que se abordará será el impacto que la COVID-19 está teniendo en las personas con obesidad.