Redacción/E.P., Madrid.- Con objeto de atender los principales problemas que influyen negativamente en la salud femenina, la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, a través de uno de sus miembros, el doctor Luis Cabero, ha hecho una propuesta al Ministerio de Sanidad para desarrollar un plan de atención a la mujer que coordine esfuerzos y alcance un consenso en las 17 comunidades autónomas españolas. Propuesta que, al parecer, el Departamento de Sanidad tiene previsto estudiar.

Junto al doctor Cabero, uno de los presidentes de honor de la SEGO, José Zamarriego, ha explicado, en este sentido, que "se pueden plantear planes de actuación concretos", "pero las comunidades autónomas tienen que unificar criterios en materia de salud". En su opinión, debe alcanzarse un consenso tanto en las estrategias de prevención como en el diseño de planes. No obstante, en opinión de este último ginecólogo, "los expertos saben que las actuaciones dependen en gran parte de los criterios económicos, resaltando que "nunca recomiendan lo mejor, sino lo que se debe hacer de acuerdo con la economía española.

Enfermedades reemergentes

Ambos ginecólogos, que han participado en el curso ‘Planes de atención a la salud de la mujer’, en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, alertaron, a su vez, acerca de que algunas de las enfermedades que habían sido erradicadas en España han vuelto a emerger como consecuencia de la inmigración. Así, explicaron que patologías como el paludismo o la sífilis están resurgiendo, debido a las personas que vienen contagiadas desde sus países de origen.

Cabero llamó la atención, sobre todo, a la proliferación de los ‘papilomavirus’, a la que se está asistiendo y que se han convertido en el primer agente de cáncer de cérvix, enfermedad que también ha experimentado un repunte.

Por su parte, el doctor José Zamarriego indicó que "gran parte de las prostitutas que hay en España son extranjeras, y, al presentar una frecuencia más alta de este tipo de patologías, se convierten en focos de infección para la población final". Para Zamarriego, "la promiscuidad sexual es uno de los factores causantes de que la cadena se ponga en marcha".

También se refirieron estos ginecólogos a algunos "serios" problemas sociales que atentan contra la salud femenina, como la violencia sexual y doméstica, y aquellos derivados de su nuevo papel, entre los que se encuentra el retraso en la maternidad.

Pese a todo ello, dichos expertos ratificaron la buena salud, en general, de la mujer española, que se muestra en su esperanza de vida, cercana a los 83 años, una de las más largas del mundo junto a Japón. A su vez, aseguraron que los índices de prevalencia de enfermedades son más bajos que en otros países.

Destacaron, además, el papel del ginecólogo en este sector de la población, afirmando que "es el único médico que la visita con regularidad durante su vida", por lo que su actuación tiene más que ver con un "agente de salud" que con un especialista.

Finalmente, hicieron referencia a un libro, recientemente editado por la SEGO y centrado en la prevención de enfermedades que afecten a la mujer en las diferentes etapas de su vida, obra que, a lo largo de 17 capítulos, recorre desde aspectos biológicos hasta cuestiones como el maltrato o la drogadicción.