La publicación del Plan de acción para fomentar la utilización de los medicamentos reguladores del mercado en el SNS: medicamentos genéricos y biosimilares ha suscitado los recelos por parte de Farmaindustria, que ha emitido un comunicado para matizar que debe estudiar el texto en profundidad, para posteriormente poder emitir sus propuestas de mejora.

Sin embargo, en dicho comunicado, la patronal farmacéutica, tras una lectura preliminar, ya ha podido avanzar que desde su perspectiva “el documento parte de premisas cuestionables”. En concreto, el comunicado advierte de que dicho Plan, “propone medidas que, sin aportar ventajas al paciente ni a la calidad del sistema sanitario, podrían generar desequilibrios entre compañías, saliendo perjudicadas las industrias que comercializan medicamentos originales”, lo que podría tener como resultado  que se viera comprometida “la viabilidad de muchas compañías innovadoras”.

Diferencia de enfoques

En cuanto a las premisas cuestionables, el comunicado aclara que en España medicamentos originales identificados con una denominación comercial o marca están obligados por ley, para seguir financiados por el sistema público, a bajar su precio al del genérico, y eso es lo relevante a efectos de ahorro. De esta forma, si bien  el Plan para fomentar genéricos y biosimilares parte de la idea de que los medicamentos genéricos habrían perdido cuota de mercado en los últimos años, y ésta es inferior a la que existe en otros mercados europeos, desde Farmaindustria recuerdan que “lo que importa no es cuánto representa el mercado de genéricos, sino el mercado que está a ‘precio de genérico’, sea este mercado participado por un genérico o por un medicamento de marca”.

Por otra parte, en cuanto a la prescripción por principio activo, Farmaindustria deja claro que no comparte esta propuesta, “no ya sólo por el impacto negativo sobre las compañías innovadoras que distinguen sus medicamentos con marca, sino porque la prescripción por principio activo no se traduce en beneficios ni para los pacientes ni para el sistema de salud”.

En referencia al área de medicamentos biológicos y a la implantación de los biosimilares,  la patronal defiende que “tampoco resultan evidentes las ventajas de fomentar que tratamientos ya instaurados con medicamentos biológicos (originales o biosimilares) se vayan a intercambiar sin contar expresamente con el médico responsable de la prescripción, que es, en definitiva, quien tiene la responsabilidad de proporcionar el tratamiento más adecuado a las necesidades de cada paciente”.

Por último, como defensa de los medicamentos de marca, Farmaindustria alega que las compañías farmacéuticas que comercializan medicamentos originales con denominación comercial generan en España más de 40.000 empleos directos, caracterizados por su carácter indefinido, su elevada cualificación y su paridad (el 52 por ciento son mujeres); que producen por valor superior a los 15.000 millones de euros; siendo además la pieza clave sobre la que se sustenta, en la actualidad, el tejido investigador biomédico público.