Un estudio en 344 adolescentes de Ibiza halla que ya fuman o vapean a los 13 años. Según el mismo, el 10,4 por ciento dicen haber probado alguna vez el cigarrillo electrónico; el 8,4 por ciento los porros; el 7,5 por ciento, el cigarrillo convencional; y el 4,9 por ciento, la cachimba.

Es decir, que el cigarrillo electrónico ha sido el producto más utilizado entre los encuestados. Esto parece deberse al fácil acceso que se tiene a este y a la aceptación social del vapeo. Por otra parte, sorprende que los porros tengan un porcentaje de consumo similar al cigarrillo convencional. Lo mismo indica que su consumo está normalizado entre los adolescentes y que el acceso a ellos, a pesar de ser una sustancia ilícita, no es difícil.

Ante estos datos, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) advierte de que el vapeo es la principal vía de inicio del tabaquismo entre los adolescentes. Por ello, urge a intervenir en el ámbito educativo con actividades y programas de prevención entre los niños de educación primaria. Estos programas deben incluir información sobre las nuevas formas de consumo de nicotina que están irrumpiendo con fuerza entre los jóvenes.

El vapeo desbanca al cigarrillo convencional

El trabajo lleva el título de “Nuevas formas de inicio al tabaquismo en adolescentes”. Está firmado por el neumólogo Álvaro de Astorza Vergara y la enfermera, Marisa Escobar Povedano. Ambos trabajan en el Hospital de Can Misses (Ibiza). El trabajo está publicado en Prevención del Tabaquismo, la revista científica sobre tabaquismo de SEPAR.

De los alumnos que han fumado, el 50 por ciento se inició con el cigarrillo convencional y un 30,7 por ciento con el vapeador, un 10,2 por ciento con cachimbas y un 8,9 por ciento con porros. “De esto se deduce que el cigarrillo convencional sigue siendo la principal puerta de entrada al inicio del consumo. Sin embargo, cada vez es más importante el porcentaje de los que se inician con el vapeador.

Actualmente, la edad de inicio del tabaquismo se sitúa en torno a los 14 años en España. La prevalencia de tabaquismo entre los fumadores adolescentes es de casi el 30 por ciento, muy similar a la de los adultos. “Por esto, los niños y los adolescentes deberían ser los grupos principales de intervención en la prevención del tabaquismo”, destacan los autores del trabajo.