Una de las principales recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud ante la pandemia del coronavirus es la necesidad de realizar todos los test de detección posibles. Es por ello que la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) ha publicado un documento con un análisis de las ventajas y desventajas que presentan las pruebas de diagnóstico rápido de las que disponemos actualmente y la aplicación de las mismas en el ámbito hospitalario.

Tal y como exponen en el mismo “un diagnóstico rápido de dichos casos a nivel hospitalario es relevante para identificar, aislar y tratar rápidamente a aquellos pacientes infectados con SARS-CoV-2; para limitar la transmisión del virus, así como para la descongestión de las urgencias”.

En este sentido se valora especialmente las pruebas de diagnóstico rápido con una especial sensibilidad, no solo para la población en general, sino también por su impacto en el personal sanitario. “También son necesarias estas pruebas para propiciar la incorporación de los profesionales sanitarios que han estado con COVID-19”, recuerdan.

Por el momento, recuerdan que los ensayos microbiológicos más utilizados son las pruebas basadas en la detección de ácidos nucleicos y las pruebas basadas en la reacción antígeno-anticuerpo. Asimismo, dentro de estas es posible diferenciar aquellas que detectan antígenos o las que detectan anticuerpos (IgM/IgG).

Entra otras cuestiones, en este documento de análisis llaman a tener en cuenta que, entre las pruebas de diagnóstico rápido, la detección de IgM/IgG presenta una serie de desventajas, por lo que su aplicación puede ser limitada y debe ser complementaria a la RT-PCR. Por otra parte, la detección de antígeno podría tener una aplicación en aquellos casos que se desea un diagnóstico rápido, sobre todo porque presenta un valor predictivo positivo elevado.

Asimismo, concluyen que la detección de ARN o la detección de antígeno de SARS-CoV-2 basada en RT-PCR o en inmunocromatografía, respectivamente en muestras respiratorias proporcionan un diagnóstico específico en la fase inicial del brote. No obstante, queda por dilucidar el papel que debe tener la detección de antígeno en ausencia de una prueba comercial con elevada sensibilidad.