La Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) ha manifestado su rechazo a la inclusión de la especialidad de Microbiología y Parasitología en el tronco denominado Laboratorio y Diagnóstico Clínico, tal y como establece el proyecto de Real Decreto para la regulación de los criterios de Troncalidad en la formación de determinadas especialidades. Por ello, ha presentado sus alegaciones al Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad.

Para los especialistas microbiólogos de la SEIMC, la homogeneización de la formación troncal común implicará que los conocimientos y habilidades de los especialistas sean sustancialmente menores en relación con el modelo actual, y por tanto el grado de complementación entre los miembros de los equipos multidisciplinares sea también menor.

Para Álvaro Pascual, presidente de la SEIMC, “el área de conocimiento de Microbiología y Parasitología no posee competencias comunes, ni transversales y tiene muy pocos puntos en común con el de las demás disciplinas que se han  integrado en el tronco de “Diagnóstico de Laboratorio”, haciendo pues, poco viable y eficiente desde el punto de vista de la formación, la organización de dicho tronco”.

La SEIMC, sin embargo aclara, que este hecho no está en oposición a la actual gestión del Laboratorio de Microbiología Clínica que se da en algunos hospitales españoles, y que responde a una cuestión puramente organizativa. En el ámbito de Microbiología y Parasitología, el laboratorio es simplemente un espacio de trabajo, ya que los especialistas en microbiología tienen, además, una funciones extralaboratorio dedicadas al estudio clínico de la infección, la orientación diagnóstica y terapéutica con implicaciones en Salud Pública que suponen una parte importante en su formación, señalan.

Asimismo, la SEIMC resalta que, a pesar de los argumentos esgrimidos por el Ministerio en el proyecto del Real Decreto no existe consenso sobre la inclusión de dicha especialidad en el tronco de Laboratorio y Diagnóstico Clínico. En este sentido, todos los demás actores implicados, como la Comisión Nacional de Microbiología y Parasitología -dimitida desde hace un año por este motivo-, responsables de Unidades Docentes y Residentes en formación se han mostrado siempre contrarios a esta nueva organización.

La sociedad expone además que el mantenimiento de la especialidad de Microbiología y Parasitología fuera del Tronco de Laboratorio Clínico no tendría ninguna consecuencia económica. En cambio, esta nueva organización de la especialidad implicaría la ampliación del periodo formativo a cinco años, lo que supondría un aumento de hasta un 30% de los costos totales de formación.

“La existencia de los laboratorios, como único punto en común entre las diferentes especialidades, no puede condicionar la organización de las mismas y de sus programas formativos” añade Álvaro Pascual. El presidente de la SEIMC insiste en que solamente las áreas de conocimiento y las competencias son las que deben definir el contenido y desarrollo de cada especialidad, en función de las necesidades asistenciales que cada una de ellas deba satisfacer.

La SEIMC ha remitido sus alegaciones al Ministerio y confía en que reconsidere su decisión, para que finalmente la Especialidad de Microbiología y Parasitología no sea incluida en el Tronco de Laboratorio y Diagnóstico Clínico, debiendo ser considerada como otra de las especialidades no troncales.