Redacción. Madrid.- La Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) ha instado al Ministerio de Sanidad y a las Comunidades Autónomas a que aprueben las reglamentaciones adecuadas para garantizar las máximas condiciones de seguridad a los pacientes de depilación con láser y ha advertido del peligro que supone someterse a un tratamiento de este tipo sin control médico, "puesto que pueden presentarse complicaciones para la salud si la fotodepilación se realiza sin supervisión médica o por personas sin formación adecuada".

La SEME recuerda, en un comunicado, que incluso los prospectos de los fabricantes de aparatos láser destacan la conveniencia de que sean manejados bajo control médico, como se hace en Estados Unidos. Precisamente, el Instituto de Estandarización Americano (ANSI) establece que los láseres médicos son potencialmente peligrosos si el paciente mira directamente la fuente de emisión.

Esta Sociedad Científica se pone a disposición de todas las instancias administrativas para la regulación adecuada de esta práctica y prestará su máxima colaboración en la aprobación de estas normativas. Hasta el momento, la Generalitat de Cataluña ha sido la única que ha aprobado una normativa para la utilización de láseres médicos.

La SEME recuerda que los pasos a seguir en estas prácticas pasan por realizar un historial clínico del paciente para prever reacciones adversas o efectos secundarios indeseados. analizar el tipo de pelo y de piel, porque, dependiendo de sus características, será necesario modular las características de la fotodepilación. informar pormenorizadamente sobre la técnica que se va a utilizar. el paciente debe firmar un documento de consentimiento en que declare estar debidamente informado y autorice expresamente la depilación. y conocer los fármacos que esté tomando el paciente, puesto que algunos de ellos pueden provocar crecimiento del pelo, fotosensibilidad o reacciones fototóxicas, fotoalérgicas y fotodinamizantes.

Además, según esta Sociedad, hay que abstenerse de tomar el sol un mes antes del tratamiento, porque la aplicación del láser en pieles bronceadas puede producir quemaduras. los pacientes tratados con ácido 13-cis-retinoico, fotosensibles, fiebre o infección aguda no deben someterse a depilación. los pacientes de razas negras o muy oscuras, mujeres embarazadas o en situación de lactancia, o con herpes recurrente deben tomar precauciones especiales. generalmente los efectos secundarios que aparecen son transitorios e intrascendentes (enrojecimiento de la piel y pequeñas inflamaciones), pero en menos del 1 por ciento de los casos se pueden provocar casos de foliculitis, hiperpigmentación, costras, púrpura, erosiones, cicatrices, fotofobia, aumento transitorio de la pilosidad o edema palpebral. y, finalmente, si el láser se aplica accidentalmente en los ojos o en zonas de piel que no son las correctas se pueden ocasionar conjuntivitis, opacidad de la córnea, dificultad para percibir los colores azul y verde, quemaduras y cicatrices.