El actual modelo de Atención Primaria (AP) se encuentra en un momento de obligada transformación. “La situación que se está viendo en Madrid no es exclusiva, afecta a toda España por igual y es urgente actuar”, subraya el doctor José Polo, presidente de la Sociedad Española de Médico de Atención Primaria (Semergen). En ese malestar generalizado de los médicos de los centros de Salud, esta sociedad reclama actuaciones coordinadas entre Ministerio y Comunidades Autónomas (CC. AA.) que ofrezcan soluciones reales y urgentes.

En este escenario, Semergen ha elaborado el documento “La equidad en el ámbito de la Atención Primaria en el SNS” donde analizan la situación y plantean una decena de propuestas encaminadas a revertirla. Este documento plantea un cambio en el modelo organizativo para que “el primer escalón asistencial sea más resolutivo, con mayores capacidades y que reconozca al médico de Familia”, apunta el doctor Polo.

Para ello, desde Semergen resaltan que no se podrá conseguir si no hay un total consenso de las sociedades científicas y voluntad de Estado. “Ambas son claves para reformar la AP de manera que pueda incrementar su capacidad de resolución de forma homogénea en toda España y acabar con las desigualdades”, añade.

Catálogo homogéneo de pruebas

La primera reclamación de este colectivo es la identificación de las desigualdades con el fin de extender los procedimientos y las prácticas clínicas que se han mostrado eficaces y eficientes. Una actuación que debería liderar Sanidad con la participación activa de las CC. AA., reza el documento.

“No es de justicia que dependiendo de donde se reside se tiene acceso o no a una ecografía, a una densitometría o a una colonoscopia”, subraya el doctor Rafael Micó, vicepresidente de Semergen. Y es que, según una encuesta realizada por la sociedad y en la que han participado más de 500 profesionales, “hay una variabilidad de pruebas entre regiones muy alta”, dice.

Por ejemplo, -continúa el facultativo- según el distrito postal, hasta un 80 % de los pacientes no tienen acceso a un ecocardiograma. “Estas desigualdades limitan la capacidad del médico de Familia, y generan ineficiencias y demoras que el sistema no debe asumir”, añade.

Para acabar con esa inequidad, la entidad también propone que la cartera de servicios de AP sea homogénea en todo el territorio nacional. En especial, en las pruebas complementarias y diagnósticas que es donde se dan más desigualdades, pero también en las políticas de prevención y programas de cribado.

“Para ello, es necesario definir un catálogo de pruebas diagnósticas y programas de cribado a implementar”, dice el texto. “Sería necesario establecer los indicadores que permitan cuantificar qué aporta verdadero valor y qué no lo aporta”, mediante el trabajo por consenso de un grupo de trabajo.

Acceso a la información clínica

La variabilidad de circuitos asistenciales y de medidas organizativas puede generar también desigualdades importantes en la prestación sanitaria. Por ello es necesario establecer unos protocolos basados en la evidencia científica que determinen cuáles han de ser las vías de atención óptimas para mejorar la resolución de las consultas médicas de AP.

Otro punto del documento tiene que ver con el acceso del médico de Familia a la información clínica y farmacoterapéutica de sus pacientes, “un aspecto fundamental para garantizar la continuidad asistencial”, dice el presidente de Semergen.

Algunas CC. AA. tienen el acceso compartido a esta información, pero en muchas otras no, lo que genera dificultades para la atención integral del paciente.  Como soluciones adicionales se plantea la digitalización de la historia clínica y las tarjetas sanitarias interoperables “algo que en el siglo XXI ya tenía que estar superado”, asegura el doctor Polo.

Los sistemas de visado farmacéutico también presentan importantes desigualdades entre regiones, dificultando el acceso a algunos tipos de fármacos. “Se trata de una medida de fiscalización que pone en duda la confianza del sistema en el médico de Familia”, explican desde la entidad.

Otros problemas añadidos

Uno de los problemas principales, destaca el presidente de la sociedad, es la falta de financiación en Primaria respecto de la especializada. “Si tenemos en cuenta que la inversión óptima y lo que destinan los países de nuestro entorno es el 25 % del presupuesto sanitario, se debería reflexionar por qué en España estamos en un 14 %”, indica el presidente.

Otra situación a corregir sería la falta de profesionales. En este sentido, recuerdan que un tercio de los médicos de Familia tienen más de 65 años por lo que es urgente buscar recambio generacional. A esto hay que añadir, subraya el doctor Polo, que los residente se van a otros sectores o fuera de nuestro país, “donde las oportunidades que se les presentan son mejores”. “Tenemos que hacer una AP más atractiva porque nos quedamos sin médicos”, agrega.

La falta de tiempo para formación y para atención al paciente es otra deficiencia actual. Para solventarlo proponen apostar por un programa de formación y recertificación de los facultativos que mejore sus competencias. Una solución que implica el incremento de las horas dedicadas a la formación de las que disponen los médicos de familia de una manera equitativa entre regiones.