La búsqueda de soluciones para favorecer la equidad en el Sistema Nacional de Salud debe basarse en el consenso. La mesa precongresual que supuso el arranque del 44º Congreso Nacional de Semergen, que se celebra estos días en Sevilla, dejó claro que trabajar en la equidad es una prioridad para los propios profesionales. “Los pacientes nos dicen que va disminuyendo la calidad y debemos tomar nota. La cartera de servicios debe ser lo más homogénea posible y la Atención Primaria es una oportunidad de vertebrar nuestra Sanidad. Hay una variabilidad de recursos asistenciales y medidas organizativas donde es esencial construir ese consenso”, explicó el doctor Rafael Manuel Micó, médico del Centro Fontanars dels Alforins, Valencia, y vicepresidente 1º de Semergen, que anunció la elaboración de un documento de consenso de Semergen con propuestas para blindar la equidad en el SNS. “Esta iniciativa parte de la percepción de que, aunque el acceso es mayoritariamente universal y equitativo, existen matices y variabilidad entre CC. AA. en la disponibilidad de recursos, en su gestión y en las medidas organizativas”, afirmó. En su opinión, las inequidades se trasladan en dificultades de acceso a pruebas diagnósticas, en la cartera de servicios y en los déficits de médicos de AP, especialmente en zonas rurales.

La equidad es un poliedro complejo definido por muchas aristas. La mesa abordó el acceso a la formación clínica y farmacoterapéutica como una medida orientada a la seguridad del paciente, defendió la labor de promoción y prevención en AP y abogó por aumentar los presupuestos, disminuir la burocracia y homogeneizar el sistema de prescripción y visado. Asimismo, la búsqueda de indicadores que aporten valor, el uso adecuado de la telemedicina y la labor proactiva de los pacientes se consideran actuaciones prioritarias. Por último, uno de los grandes retos de la equidad está en reforzar las garantías para las zonas rurales, establecer incentivos no necesariamente económicos para combatir la precariedad y aumentar la flexibilidad laboral con la intención, de fondo, de prestigiar la profesión.

Como moderadora de la sesión, la doctora Lourdes Martínez-Berganza, del Centro de Salud Ensanche de Vallecas, Madrid, y vicepresidenta 2º de Semergen, explicó que las propuestas recogidas en esta sesión del congreso se incorporarán al trabajo realizado por un grupo de expertos y cristalizarán un documento de consenso que será presentado próximamente. En la mesa estuvieron representados gestores sanitarios, portavoces políticos, pacientes y médicos de Primaria.

Carteras flexibles

Para el doctor Diego Vargas, gerente del Servicio Andaluz de Salud, “la cartera de servicios debe ser óptima y flexible para adaptarse a las demandas sociales y las características poblacionales de cada zona, que son variables”. Asimismo, hizo alusión a la necesidad de actuar ante la perspectiva de los próximos años, marcada por el incremento del envejecimiento de la población y la cronicidad, y los previsibles problemas de recursos humanos para cubrir sustituciones y jubilaciones.

Por su parte, Ceciliano Franco, gerente del Servicio Extremeño de Salud, subrayó que la cartera básica ha sido una conquista que en su momento dio cuerpo asistencial a todo el país y eso debe ponerse en valor: “es algo que ha favorecido la equidad, pero ahora hay que renovar”. “La cartera básica nos vale como guía, pero no siempre se adapta bien a las características de cada territorio”, añadió. Por ello, apuntó que “deben consolidarse cuestiones básicas, como el acceso a recursos o a pruebas diagnósticas, para mantener la equidad; y las carteras ‘especiales’ han de adaptarse a la demanda”.

La presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes, Carina Escobar, consideró la equidad como un reto y subrayó que “AP es la puerta de entrada y la encargada de la derivación, desempeñando un rol fundamental cuando del retraso o adelanto de esas derivaciones depende el diagnóstico precoz”. Escobar hizo hincapié en que “entrar en el sistema a veces es complejo y subrayó las diferencias existentes incluso dentro de una misma Comunidad Autónoma”.

Cribados y rol del Interterritorial

Por su parte, Ana Prieto Nieto, portavoz de la Comisión de Sanidad del Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados, quiso poner en valor las iniciativas del gobierno, con el Plan de Actuación en Atención Primaria 2022-2023 dotado de 172 millones de euros y aportó una reflexión en torno a los cribados poblacionales en los que “hay que plantear acciones comunes y tomar decisiones basadas en la Red de Comités de Evaluación”. Así, reconoció que la cartera de servicios hay que ampliarla y citó el Plan de Salud Bucodental como ejemplo.

Por su parte, Elvira Velasco Álvarez, portavoz de la Comisión de Sanidad del Grupo Popular en el Congreso de los Diputados, apostó por el marco de entendimiento que dio Ley de cohesión y Calidad del SNS y el papel que debe tener el Consejo Interterritorial. “No debe ser un mero órgano por el que pasan los temas sin un debate en profundidad en el que se tenga en cuenta a las sociedades científicas, a los colectivos profesionales y la perspectiva autonómica”. “Tenemos un problema del abordaje de la AP que además de buscar planes integrales cuente con recursos humanos y tecnológicos”, añadió. Asimismo, echó de menos que las reclamaciones planteadas sobre historia clínica e interoperabilidad no se haya avanzado lo suficiente.

Prestigiar la profesión

Además, los ponentes coincidieron en subrayar la necesidad de hacer atractiva la profesión desde la propia universidad e incidieron en las retribuciones y los incentivos para consolidar las plazas en las zonas más despobladas. En este sentido, abogaron por medidas de flexibilidad laboral e incentivos, no necesariamente económicos, que hagan más atractiva la medicina comunitaria en el ámbito rural.