La Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) y la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) han manifestado públicamente su malestar y descontento con distintas acciones reiterativas promovidas por la actual Junta Directiva de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC), las cuales han empeorado las relaciones existentes entre las tres sociedades científicas que representan a los médicos de Atención Primaria en nuestro país.

El presidente de SEMERGEN, José Luis Llisterri, y el presidente de SEMG, Antonio Fernández-Pro, han comparecido este martes para explicar que este malestar está sujeto a “hechos muy graves”, que fueron trasladados en una carta el pasado mes de diciembre al presidente de semFYC, Salvador Tranche, sin obtener soluciones, según han declarado.

“Creemos que desde la actual Junta Directiva de semFYC se está anteponiendo el beneficio propio al consenso común para mejorar la Atención Primaria y, por ende, el día a día de los profesionales que la conforman y de los pacientes”, señala el Dr. Llisterri.

“Sin duda, y ante la situación precaria que vivimos en Atención Primaria, esto es lo que más nos preocupa, ya que desde semFYC se han ido rompiendo unilateralmente todos los lazos que nos unen a las sociedades de Medicina Familiar y Comunitaria de España”, según indica el Dr. Fernández-Pro.

En 2012 las tres sociedades crearon una unidad que abordaba varios frentes, de cara al reconocimiento de la Medicina de Familia en España, tanto en el ámbito universitario como en el social y económico, según ha explicado Llisterri. “Entre 2012 y 2016 hubo una serie de actuaciones que creo que fueron muy positivas para las tres sociedades de Medicina de Familia de España y que justifican nuestra comparecencia hoy”, precisa.

Ruptura con la Academia de Medicina de Familia en España y el Mapa de competencias

En este sentido, las dos sociedades destacan que los hechos se remontan al momento en que, de modo unilateral, la Junta Directiva actual de semFYC rompió el compromiso para el proyecto de la Academia de Medicina de Familia en España, que tuvo lugar en 2015, y cuyo objetivo era dar respuesta a las necesidades de la especialidad, más allá de las siglas de una u otra sociedad médica.

Asimismo, los presidentes de SEMERGEN y SEMG subrayan que semFYC se ha retirado de la negociación para el cierre del mapa de competencias de Medicina de Familia, que estaban elaborando de manera conjunta desde hace cinco años las tres sociedades de Primaria y la Organización Médica Colegial (OMC), bajo el conocimiento del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. De acuerdo con las entidades, sin que semFYC explicara esa decisión y sin anuncio previo.

No osbstante, ambas sociedades médicas puntualizan que, en la reunión mantenida el pasado 20 de noviembre en la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME), un representante de semFYC informó de la creación de un mapa de competencias para el médico de Familia independiente de lo consensuado, “ignorando en esa reunión todo el esfuerzo y el trabajo conjunto realizado previamente”.

“La situación es urgente y grave: no se trata de otra deslealtad más, sino que es una deslealtad que tendría implicaciones con el conjunto de la especialidad de Medicina de Familia y de la profesión, ya que el Desarrollo Profesional nos implica a todos”, según se ha manifestado.

Sobre transparencia

Por otro lado, SEMERGEN y SEMG han resaltado el hecho de que semFYC se haya posicionado como “sociedad libre de la aportación y colaboración de la industria”, insinuando con esta acción, a su juicio, que el resto de las sociedades científicas del país están “contaminadas” al colaborar con la industria farmacéutica en la formación e investigación de los médicos (ya sea en congresos u otras actividades).

“Consideramos que la participación de los médicos de Familia en estudios de investigación de calidad, promovidos por la industria farmacéutica, proporciona experiencia clínica, prestigio, crecimiento curricular y, además, es una oportunidad de inversión y ahorro de costes para el Sistema Nacional de Salud. Además, esta sinergia permite seguir avanzando y promoviendo la investigación clínica”, han recalcado desde SEMERGEN y SEMG, cuyos representantes han dejado claro que “las tres sociedades de Atención Primaria y el resto de sociedades médicas recibimos remuneración por el aval de las actividades, y semFYC no ha renunciado públicamente a ello, ni al patrocinio de ninguna actividad de las muchas que se pueden enumerar”.

Para concluir, se ha dejado claro que “las actuales dificultades y los obstáculos que encontramos parten, únicamente, de decisiones que han adoptado desde la actual Junta Directiva de semFYC, y no guardan relación con la situación que los socios de semFYC, SEMG y SEMERGEN mantienen en el día a día”, ha incidido Fernández-Pro.

Semfyc niega las acusaciones

Al respecto de esta serie de acusaciones y denuncias realizadas, el presidente de semFYC, Salvador Tranche, ha asegurado a Europa Press que, en primer lugar, “la Academia de Medicina de Familia en España la crearon ellos en 2005 y estaban dispuestos a compartirla con el resto de sociedades si se fusionaban, algo a lo que no estaban dispuestos desde SEMERGEN y, por ello, rompieron las negociaciones”.

En cuanto a la carta mencionada que se envió en diciembre para trasladar el malestar de las dos entidades, Tranche ha comentado que “responderá al ‘sorprendente’ burofax en unos días” y ha afirmado que la intención de la organización no es modificar el mapa de competencias, algo en lo que están de acuerdo, sino la de poner los indicadores que cada sociedad quiera. “Los indicadores no los vamos a consensuar, pero el mapa de evaluación es el mismo”, ha recalcado.

Finalmente, sobre la cuestión de transparencia y de su desmarque de los patrocinios por parte de la industria farmacéutica, el presidente de semFYC ha sentenciado que ellos no han dicho “absolutamente nada” de ninguna sociedad científica, sino que han anunciado que la propia semFYC va a trabajar por mantener la independencia económica y transparencia en las actividades en las que participe la industria. “Nosotros no hemos valorado lo que hacen otras sociedades científicas, solo hemos hablado de nosotros”, concluye.