Antonio Morente, Sevilla.- La Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias Sanitarias (SEMES) decidirá la semana que viene si mantiene la actual postura de diálogo o se empiezan a tomar medidas de protesta para reclamar el reconocimiento como especialidad de esta rama sanitaria. El marco para decidir el futuro a corto plazo será el II Congreso Internacional del Mediterráneo de Medicina de Urgencias y Emergencias, que se celebrará la semana que viene en Sitges.

El secretario de la SEMES, Jorge López, ha explicado que aprovechando estas jornadas se van a celebrar dos reuniones, una de la junta directiva y otra del propio consejo de la sociedad en las que se analizará como tema monográfico el futuro de la especialidad. "Ahí se decidirá si mantenemos el actual compás de espera o se inician las acciones de protesta", señala López, al tiempo que recuerda las palabras del presidente, Luis Jiménez, quien ya anunció un "otoño caliente", con posibilidad de huelga incluida, si seguía sin llegar el reconocimiento como especialidad.

López reconoce que los contactos que se siguen manteniendo son positivos, pero al mismo tiempo incide en que "ya han pasado dos años desde que se iniciaron las negociaciones, tiempo más que suficiente para que a quien le corresponda se decida a dar el visto bueno" a la especialidad. Además, el verano no empezó con muy buen pie en este sentido, y es que en junio tenía lugar en Valencia unas jornadas para analizar la situación de las emergencias y las urgencias y no acudió ningún representante de los principales partidos políticos nacionales (PP y PSOE), pese a lo cual se incidió en que durante el verano se reconocería la especialidad, lo que al final no ha tenido lugar.

Pese a todo, el secretario de la SEMES tiene una "sensación optimista", ya que considera que el actual momento político (en puertas de unas elecciones generales que se celebrarán la primavera de 2004) puede ser propicio para lograr el objetivo que persigue la Sociedad. Eso sí, recuerda que, una vez que se logre el reconocimiento, deberá pasar como mínimo un año para que la especialidad sea una realidad en los planes de estudio, algo que, no obstante, dependerá de los presupuestos con los que se cuente.