La Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) ha emitido un comunicado en el que recuerda que los servicios de emergencias médicas en España y la red de transporte sanitario está formado por “profesionales y recursos asistenciales altamente especializados para desempeñan su labor de una manera excelente desde hace más de tres décadas”.  En la actualidad “en nuestro país el único personal especializado en asistencia y transporte de pacientes graves, sea cual sea su origen o destino, son los profesionales de Urgencias y Emergencias”.

La SEMES ha emitido dicho comunicado en respuesta al difundido por la Sociedad Española de Medicina Intensiva y Unidades Coronarias (SEMICYUC), del que informó EL MÉDICO INTERACTIVO en su edición del 3 de enero.

Según se afirma desde SEMES, dichos servicios de emergencias médicas y la red de transporte sanitario urgente en España “está configurada por equipos de soporte vital avanzado (SVA) terrestres y aéreos, equipos de soporte vital avanzado de enfermería (SVAE), así como de soporte vital básico (SVB), todos ellos dependientes del centro coordinador de urgencias y emergencias”. Estos servicios están compuestos “por miles de profesionales (médicos, enfermería, técnicos en emergencias y gestores) capacitados por ostentar los conocimientos y habilidades que se exigen para el desempeño de esta función, tanto a nivel laboral como legal”.

En referencia al comunicado de la SEMICYUC, desde la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias se ha querido señalar, entre otras cosas, que “es inoportuno, subjetivo y alejado de la evidencia científica el dudar de la eficacia, eficiencia y cualificación de los profesionales que se dedican al traslado de pacientes críticos”; y matizar que el paciente “con patología tiempo dependiente precisa de una continuidad asistencial que comienza con la atención prestada por urgenciólogos (con competencias perfectamente definidas según currículo europeo) seguida por la atención de otros expertos según necesidad. La cualificación de los urgenciólogos españoles (a pesar de su nulo reconocimiento) para la atención de los pacientes que precisan transporte secundario está más que contrastada”.  

Así, desde SEMES se defiende la labor de los profesionales que realizan dicho trabajo “desde hace una treintena de años con resultados diarios de excelencia” e insisten en considerar que “cuando se solicita la necesidad de equipos de transporte especializados, se da a entender que los profesionales que desempeñan esta labor diariamente no están especializados o cualificados para su trabajo”, por lo que la consideran una “declaración irrespetuosa” cuyo objetivo es “intentar acceder a un ámbito competencial que clara e históricamente ha sido asumido por urgenciólogos”.